Jueves 14 de marzo de 2013
Ecologistas en Acción inaugurará este sábado con una marcha abierta al público el tramo sur de la senda real entre Madrid y Aranjuez, un camino de casi 100 kilómetros trazado por el colectivo.
La senda real fue concebida como una muestra de que "es posible otro modelo de ciudad, que tenga en cuenta a los peatones, que no consuma el espacio público para consagrarlo a los vehículos privados y que no sacrifique las zonas verdes y el arbolado urbano en aras de nuevas carreteras".
La historia del camino comenzó en 1999, cuando se comenzó a buscar el camino para unir la Dehesa de la Villa con el Monte de El Pardo y desde allí llegar a la sierra. Durante los primeros trabajos se vio que era posible recuperar, con muchas dificultades, el camino histórico al completo, desde las proximidades del Palacio Real y diseñar variantes que uniesen los dos grandes espacios verdes de la ciudad de Madrid, la Dehesa de la Villa y la Casa de Campo, con dicho camino.
Ecologistas en Acción ha explicado que en los meses siguientes el camino se hizo realidad y se inauguró extraoficialmente el sendero de gran recorrido GR-124, llamado la senda real. "Hicieron falta años para lograr el apoyo de las administraciones públicas y muchos esfuerzos para superar las trabas que obstaculizaban el camino", ha apuntado.
En 2010, cuando ese trayecto noroeste ya estaba consolidado, Ecologistas en Acción apostó por llevar la senda real hacia el sur de la Comunidad de Madrid, en concreto hasta Aranjuez. Se daba así continuidad a la idea de enlazar por medio de rutas aptas para caminantes, la gran urbe con los sitios reales.
La ruta hacia el sur quedó trazada en el mapa en 2011 y, desde entonces, los esfuerzos se han concentrado en despejar los obstáculos sobre el terreno. El mayor de ellos en la actualidad es el del corte del Cordel de los Manchegos en el término municipal de Ciempozuelos.
Con la marcha de este sábado, Ecologistas en Acción quiere estrenar de manera oficial este tramo. También pretende mostrar el estado de las vías pecuarias del sur de la región y el estado de "práctico abandono" en que encuentran muchas de ellas en el interior del parque regional.