Los procesos de ruptura conyugal de 2006 representan un aumento del 3,6 por ciento con respecto a los 20.023 contabilizados en 2005, mientras que suben un 16,9 por ciento en comparación con 2004, cuando alcanzaron la cifra de 17.753.
A nivel nacional, los datos del CGPJ citados por el Instituto de Política Familiar revelan que el año pasado se contabilizaron 155.628 rupturas matrimoniales en España de las que 141.317 corresponden a divorcios.
Las comunidades autónomas con mayor número de divorcios fueron Cataluña (26.991), Andalucía (25.066), Madrid (18.780) y Valencia (17.416), que suman el 63 por ciento de todos los contabilizado en el territorio nacional.
Respecto a la tasa de divorcios por cada 1.000 habitantes, Canarias (4,35), Baleares (4,10) y Cataluña (3,78) figuran como las comunidades autónomas con las tasas más altas, mientras que Extremadura (2,06), Castilla-la Mancha (2,15) y Castilla-León (2,22) se sitúan en el otro extremo.