La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, ha dicho este viernes que algunas mujeres, como ella, han luchado por la igualdad "de manera más callada" y otras "con más ruido", aunque eso no significa que no haya sido una lucha "de todas" pese a que "en algún momento se ha pretendido que era solo de un sector".
Botella ha hecho estas afirmaciones en su intervención en el acto institucional del Ayuntamiento con motivo del Día Internacional de las Mujeres, que,
al igual que ocurrió en el Pleno del pasado 27 de febrero, no ha estado exento de debate entre los grupos municipales.
A ello se ha referido la concejala de UPyD
Cristina Chamorro, para lamentar que en el Pleno fueran
incapaces de aprobar una declaración institucional conjunta por segundo año consecutivo.
Hoy, la edil socialista
Marisa Ybarra ha culpado a la reforma laboral del PP y al "desmantelamiento progresivo de los servicios sociales" del hecho de que "la crisis ha "golpeado con mayor virulencia a las mujeres".
A continuación la delegada de Familia y Servicios Sociales,
Dolores Navarro, ha dicho desde la tribuna que no iba a contestar en un acto institucional como éste a lo que ha considerado "un nuevo mitin político" por parte de alguien "que busca un titular y que no respeta las instituciones".
Como Ybarra, y a diferencia de los representantes del PP, la concejala de IU
Prado de la Mata se ha referido a la celebración del Día Internacional de la Mujer
'Trabajadora'.
A su vez, la presidenta ejecutiva del Consejo de las Mujeres de Madrid,
Lourdes Hernández, ha dicho a las presentes que se verían en la manifestación de este viernes en protesta por el
"retroceso en los derechos de las mujeres mediante recortes y reformas".
Perales, premiada
Aunque no han faltado los aplausos para las intervinientes, la única que ha recibido el reconocimiento unánime de los asistentes al acto, en su inmensa mayoría mujeres, ha sido la medallista olímpica de natación
Teresa Perales, que ha recogido el premio honorífico Clara Campoamor.
Ajena a las polémicas ideológicas, Perales se ha declarado "sorprendida" porque vive su vida "de una manera normal" y nunca ha pensado que tuviera que ser "premiada por nada" ni cree que tenga "especial mérito". La nadadora paralímpica ha deseado en todo caso que su premio sirva "para que otras personas puedan ver que
todo en esta vida se puede lograr", que "no hay nada imposible" y que nadie, ni siquiera uno mismo, tiene que poner límites ni excusas.