Ciencia y tecnología

Una proteína provoca resistencia al tratamiento de las metástasis de cáncer gástrico

Martes 12 de marzo de 2013
Investigadores de Instituto de Investigaciones Biomédicas “Alberto Sols” (UAM/CSIC) y HM Hospitales han identificado una proteína que provoca resistencia al tratamiento con cisplatino, un fármaco habitual en el tratamiento contra la metástasis del cáncer gástrico. El mismo estudio, publicado en la revista Apoptosis, comprueba que dicha proteína puede ser destruida con otro fármaco de uso común en oncología.

El tratamiento del cáncer gástrico -el segundo tipo de cáncer más frecuente en el mundo- se fundamenta en el uso de la quimioterapia, que tiene efectos diferentes en cada paciente. En algunos casos, de hecho, el tumor llega a ser muy resistente a este tratamiento. Desde hace años se busca la causa de esta resistencia con el fin de que los oncólogos puedan anticiparse a ella o encontrar un tratamiento para revertirla.
En un trabajo publicado en la versión on line de la revista Apoptosis, investigadores españoles identifican una proteína que provoca resistencia al tratamiento con cisplatino, un fármaco habitual en el tratamiento contra la metástasis del cáncer gástrico. El estudio demuestra que esta proteína, identificada como CHK2, contribuye a la reparación de las lesiones provocadas por el ataque de cisplatino en las células tumorales.

El estudio comprueba, además, que un tratamiento inicial con paclitaxel, otro fármaco común, provoca la destrucción de la proteína CHK2. De este modo, “se abre una ventana en la que el cisplatino se encuentra libre para ejercer su actividad destructiva sobre el cáncer de estómago”, afirman los autores.

Entre los autores de la investigación se encuentran las doctoras Isabel Sánchez Pérez y Rosario Perona, del Instituto de Investigaciones Biomédicas “Alberto Sols” -centro mixto de la Universidad Autónoma de Madrid y el CSIC-, y el Dr. Cristobal Belda-Iniesta, responsable de los programas de Pulmón y Neurooncológico de HM Hospitales.

“Lograr identificar qué pacientes se podrían beneficiar de dicha combinación de fármacos daría lugar a un tratamiento personalizado, el cual permitiría una mejora en la calidad de vida de los pacientes y una optimización de los recursos sanitarios”, afirman.

Actualmente estos investigadores trabajan en la posibilidad de aplicar rápidamente sus hallazgos al diagnóstico precoz de la resistencia a los tratamientos convencionales y a la obtención de esquemas de tratamientos más eficientes y menos tóxicos. Sus esfuerzos futuros se centrarán en la identificación de otras drogas que provoquen la desaparición de CHK2 en las células, así como de tratamientos más eficaces en los casos en los que se ha producido metástasis.