El Atlético ofreció su mejor versión en la primera parte, con un Adrián renacido, regateador, que hizo mucho daño a la zaga rusa y que se mostró más comedido y consciente que en el Calderón. César Navas y Ansaldi sufrieron las diabluras del asturiano, que provocó las mejores ocasiones del Atlético en el Luznhiki.
Sin embargo, no hubo manera de batir la portería rusa antes del descanso y los de Simeone confiaron toda su suerte al tramo final del duelo. Adrián, nuevamente, fue quien enarboló la ofensiva visitante, y una acción en el costado izquierdo cayó en botas de Falcao, que marcó el primer gol de los rojiblancos.
El colombiano, en su segunda aparición en la Europa League este año, llevó los nervios al banquillo del equipo ruso, pero el Atleti fue incapaz de forzar la prórroga y alargar, un añó más, su idilio con la segunda competición continental. Moscú fue el final del trayecto.
La Copa del Rey y una buena clasificación liguera serían más que suficientes para colmar las expectativas de la hinchada colchonera después de una eliminatoria europea en la que no han estado a la altura. El Atleti, que mereció mejor suerte en la capital rusa, pagó excesivamente caro el precio del segundo gol del Calderón. Próxima parada, con permiso del Espanyol, el Sánchez Pijuán.