La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, ha considerado "muy importante" que "vaya una marca comercial al Palacio de la Música" para generar actividad económica y empleo, asunto que ha descrito como su "principal preocupación".
"En este momento
es muy importante que vaya una marca comercial al Palacio de la Música porque lo importante es que el edificio no esté en situación de abandono y promueva actividad económica que genere empleo", ha declarado la primera edil en la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno que ha tenido lugar este jueves.
Por otra parte, la delegada de Urbanismo en el Ayuntamiento de Madrid,
Paz González, apuntó este miércoles en la comisión ordinaria del ramo que "a día de hoy" no hay plan especial alguno para cambiar el uso del Palacio de la Música, que
no es cultural, como se ha podido creer, sino terciario-recreativo, lo que permitiría implantar desde una sala de conciertos a una discoteca o un restaurante.
También apostilló que "si se respeta la protección del edificio, no se alteran sus valores y se cumple la normativa urbanística", el Ayuntamiento no puede denegar el cambio de uso ya que se incurriría en la prevaricación. "Lo hablaremos en su momento, cuando haya alguien que promueva un expediente para dar un uso concreto al edificio. En este momento no hay presentado ningún expediente en ese sentido", ha desvelado.
González, después de hacer hincapié en la
titularidad privada del inmueble, dio su palabra de que "no se admitirá ningún uso que se solicite que no cumpla con los requerimientos que exige la normativa urbanística". Y es que el edificio del Palacio de la Música
cuenta con la máxima protección en el Plan General al ser catalogado como nivel 1 de grado integral.
Por su parte, el portavoz socialista de Urbanismo,
Marcos Sanz, mostró su "preocupación" por las palabras del delegado de Las Artes, Deportes y Turismo, Fernando Villalonga, que en la última comisión del ramo dejó en el aire un posible cambio de uso del Palacio de la Música tras subrayar que el empleo es el "objetivo primordial".
El portavoz municipal socialista en el Ayuntamiento de Madrid,
Jaime Lissavetzky, calificó de
"desatino" la idea de convertir el espacio en un centro comercial. A su juicio, el Palacio ha sido un
"referente" de la cultura madrileña y el PSOE no decaerá en el empeño de mantenerlo en pie.
Paralización del proyecto
En julio de 2008, el director gerente de la Fundación Caja Madrid, Rafael Spottorno, hacía pública
la compra del Palacio de la Música, en plena Gran Vía, para convertirlo en lo que fue originariamente, un auditorio de música. El Ayuntamiento de Madrid, con Alberto Ruiz-Gallardón a la cabeza, dio luz verde a la venta del edificio con la condición de mantener su uso cultural ya que pretendía que la capital contara con un segundo auditorio, además del Nacional.
Al tiempo se concedía al inmueble el grado 1 de protección, que obligaba a los compradores a respetar los elementos originales, tanto de la fachada como del interior. Tras casi cuatro años de trabajos, en enero de 2012 la dirección de la Fundación Caja Madrid paralizó las obras después de invertir en ellas 4 millones de euros.
La
crisis de Bankia se encontraba detrás de la decisión. Y es que la pésima situación económica de la Fundación lleva a sus responsables a replantearse el futuro del Palacio de la Música, hasta el punto de poner sobre la mesa la posibilidad de venderlo. El rumor que planea desde hace meses es el de convertirlo en comercio.