Sucesos de Madrid hoy

Realizaban robos con fuerza en establecimientos

Lunes 11 de febrero de 2013
La Guardia Civil ha desarticulado una organización delictiva especializada en robos con fuerza en establecimientos comerciales y empresariales. Los detenidos actuaban en la Comunidad de Madrid, Toledo, Ávila y Cuenca.

Se ha detenido un total de 7 personas, por pertenencia a organización criminal y por robos con fuerza, e imputado a otras tres más por un delito de receptación. Todos los integrantes del grupo habían sido empleados de la construcción. El cabecilla era cerrajero, otro de los arrestado había trabajado con lanzas térmica, otros eran albañiles.

"Esta operación viene a ser una de las líneas de trabajo que viene haciendo la Delegación del Gobierno, que se basa en la lucha contra las bandas especializadas y la persecución de actividades delictivas que causan daños en sectores importantes de nuestra economía", ha indicado la delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes.

La operación tenía su origen el pasado mes de septiembre, al producirse un robo en un cajero ubicado en la localidad madrileña de Humanes, haciéndose cargo de la investigación del mismo el Puesto de la Guardia Civil de Arroyomolinos.

Modus Operandi
Dos de los encartados en las investigaciones realizaban un estudio  exhaustivo de una determinada zona, en horas diurnas y sin levantar sospechas, y para ello empleaban tres o cuatro días, siendo su objetivo un local sin actividad o en obras, anexo a establecimientos comerciales o empresariales de cualquier tipo.

Una vez que marcaban un objetivo, otro componente, cerrajero de profesión, extraía el bombín de la cerradura del local sin actividad y colocaba otro. Podían llegar a cambiar en un mismo día 3 ó 4 bombines de cerraduras. Tras esto, acudían otras tres personas, con herramientas de obra,  y hacían un butrón hacia el establecimiento en el que iban a robar. Para esta fase solían emplear 1 o 2 semanas, dependiendo de la dificultad y siempre actuando en horario de tarde, de 19  a 22 horas.

Cuando todo estaba dispuesto para la perpetración del hecho delictivo, llegaban en diferentes vehículos y aparcaban en calles aledañas, ejerciendo dos personas labores de vigilancia de la zona para no ser sorprendidos. Al finalizar, abandonaban el lugar dispersados y se juntaban en una zona previamente pactada, utilizando un “vehículo lanzadera”, que no portaba efectos sustraídos, para detectar una posible  presencia policial.

El siguiente paso era localizar posibles receptadores para dar salida a una parte del material robado, remitiendo la otra parte a su país de origen, a través de empresas de paquetería.

El día 18 de enero se detuvo al cabecilla del grupo in fraganti, cuando estaba robando en una tienda de telefonía de Pinto, y a quien se le interceptó en su vehículo 150 terminales de teléfonos móviles y diverso material informático.   

Por tales hechos se procedió a la entrada y registro de dos domicilios ubicados en Ciempozuelos y a la detención del resto de los integrantes del grupo, finalizando las mismas el día 23.

Los encartados son ocho varones y dos mujeres, de origen rumano y español, con edades comprendidas entre los  21 y 42 años de edad, vecinos de Ciempozuelos, San Martín de la Vega y Madrid, sumando entre todos más de doscientos antecedentes policiales.