Martes 29 de enero de 2013
Los trabajadores del Parque de Atracciones de Madrid han convocado 14 días de huelga ante el ERE que ha planteado la empresa que dejaría en la calle a 66 de los 172 trabajadores, además de importantes bajadas salariales para el resto. Como es habitual para proceder a los despidos, la empresa argumenta caídas en la cifra de negocio y subida del IVA, aunque, en los últimos tres años, la plantilla ya ha hecho enormes sacrificios, reduciendo la masa salarial en un 25%.
La primera pregunta es ¿cómo va a poder prescindir la empresa de un tercio de la plantilla para prestar el servicio? Sin duda, a través de externalizaciones y de nueva contratación de personal temporal con condiciones laborales draconianas, sin pensar en ningún momento en lo que puede suponer para la calidad del servicio o para seguridad de los usuarios estos recortes en mantenimiento o en el servicio sanitario (que lleva externalizado desde 2010).
La segunda es ¿cómo ha llegado la empresa a esta situación? Durante años Parque de Atracciones de Madrid ha estado gestionado por empresas de capital riesgo cuyo único fin era extenderse a base de compras apalancadas de todo tipo de parques en todo el mundo, para posteriormente vender, pensando siempre en el corto plazo y en el máximo beneficio. De hecho, este ERE tiene su origen en la incapacidad para vender la empresa dadas las actuales condiciones del mercado y la desastrosa gestión del equipo directivo.
Se ha construido un tremendo tinglado de sociedades que ha permitido el movimiento de capitales y operaciones financieras de todo tipo dentro del grupo, ha dado tremendos beneficios para algunos y ha dejado al empresa con un nivel de endeudamiento tremendo. Por poner un ejemplo, Parque de Atracciones de Madrid pide dinero prestado a la empresa matriz al 12% y financia a otras empresas del grupo por el euribor. Así es bien fácil declarar pérdidas,
aunque parece a los directivos no les va tan mal.
Estamos asistiendo a la enésima trama protagonizada por tiburones y piratas del Caribe a costa de los trabajadores madrileños y creemos que el Ayuntamiento de Madrid no puede permanecer impasible, ya que el Parque es una concesión municipal instalada en un suelo de titularidad pública para prestar un servicio. No todo vale y es el momento de que el gobierno municipal actúe e intervenga en el conflicto. Desde luego IU va a empujar todo lo que pueda para evitar esta nueva fechoría.
Jorge García Castaño
Concejal del Ayuntamiento de Madrid
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