Cristina Cifuentes, delegada de Gobierno en Madrid, ha presentado este miércoles la memoria de su organismo del 16 de enero de 2012 al 16 de enero de 2013. En este periodo se alcanzó un récord de manifestaciones: 3.419, muy superior a las 1.963 del año precedente.
Cifuentes se pone buena nota en su balance de 2012. De hecho, ha afirmado que aunque toda gestión siempre es "mejorable",
no es consciente de haber cometido "ningún error, ningún fallo". Este miércoles hace justo un año que la delegada tomó posesión en su nuevo puesto.
"Ha habido cosas buenas y malas, cosas mejores y cosas peores, pero en definitiva me siento satisfecha con el balance, aún siendo consciente de que hay mucho por hacer y sin duda hay cosas que se pueden mejorar", ha dicho la delegada, que ha aprovechado para hacer estas declaraciones durante una rueda de prensa sobre una
operación contra el narcotráfico.
Cifuentes, que ha matizado que "la autocrítica es muy necesaria", ha anunciado que
va a seguir trabajando "en la misma línea para garantizar los derechos de los ciudadanos y el cumplimiento de la ley, para que Madrid sea una comunidad más segura", y además con una actitud "renovada, con más ilusión y más ganas".
"Modular" el derecho de manifestación
La delegada de Gobierno ha dado cuenta del número de manifestaciones en Madrid en 2012, que asciende a las 3.419, una cifra récord y muy superior a la de 2011, cuando tuvieron lugar 1.963. Cifuentes considera que las críticas que ha recibido por sus declaraciones al afirmar que abogaba por
"modular" el derecho de manifestación, hacían referencia a la necesidad de "
racionalizar el uso del espacio público, para que no coincidan demasiadas manifestaciones en un mismo día y en un mismo espacio".
En este sentido, ha destacado que
en 2012 hubo una media de diez manifestaciones al día, con días récord como el 23 y el 30 de noviembre, cada uno de los cuales se contabilizaron 58 manifestaciones y concentraciones. Cifuentes ha recordado que el derecho a manifestación "no requiera autorización previa", sino sólo comunicación oficial a la Delegación del Gobierno, que puede modificar el recorrido o la duración de la movilización por seguridad, algo que los manifestantes pueden recurrir.
"En algunos casos los tribunales han dado la razón a la Delegación y en otros no", ha recordado Cifuentes. La delegada cree que se han cumplido, aunque de manera mejorable, los dos objetivos prioritarios que se marcó: garantizar los derechos fundamentales y libertades públicas e incrementar la seguridad ciudadana.
380 detenidos por tráfico de drogas
En este segundo ámbito ha subrayado que se han celebrado 134 reuniones de juntas locales de seguridad y consejos de distrito, se ha creado la Unidad de Prevención y Reacción de la Policía Nacional para apoyar a los 'antidisturbios' y se han acometido numerosas operaciones policiales, como 76 contra el tráfico de droga que se han saldado con la detención de 380 personas.
También se ha abordado el problema de seguridad en la
Cañada Real, con 15 operaciones policiales en la que han sido detenidas más de cien personas y con la participación en la elaboración de un plan integral para revitalizar la zona que lleva a cabo la Comunidad de Madrid junto a los tres ayuntamientos afectados (Madrid, Coslada y Rivas). Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado también actuaron a lo largo del año pasado en el barrio de
Embajadores, para poner fin al fenómeno de las 'cundas', según ha destacado Cifuentes.
El jefe superior de Policía de Madrid,
Alfonso José Fernández Díez, que mañana cumplirá un año en el cargo, ha dado las gracias a la delegada por su trabajo y ha destacado la colaboración que ha recibido de sectores de la sociedad como los taxistas y los comerciantes en el desempeño de su labor.