Jueves 10 de enero de 2013
Alcadesa por sustitución
La alcaldesa lleva razón cuando defiende su elección como primer edil basándose en la ley. En España no se elije al alcalde o al presidente. Los ciudadanos al votar a esas listas cerradas que nos proponen, elección tras elección, lo que hacen es llenar los asientos que conforman el pleno del ayuntamiento o los de la cámara correspondiente, que puede ser autonómica o el Congreso. Elegimos a los concejales o los diputados, no al alcalde o al presidente. Primero se vota a cada uno de los componentes del Pleno y después son ellos los que escogen al candidato para darle el mando y el poder a uno de los elegidos en esas listas.
Desde ese punto de vista, Ana Botella, tiene razón. A ella la ha elegido el pleno del Ayuntamiento y, legalmente, es tan legítima como lo fue Gallardón. La legalidad, por tanto, no discrimina a la señora alcaldesa. Pero en política no siempre se acude a lo legal para criticar al adversario y, como no existe el mismo rasero para unos que para otros, la esposa del ex Presidente del Gobierno, ha encontrado en eso, precisamente, en su matrimonio un inconveniente. Así que Ana Botella es alcaldesa de Madrid desde que Ruiz Gallardón, que se presentó a las elecciones como cabeza de cartel al Ayuntamiento, lo dejó para ser ministro del Gobierno de Rajoy.
Una herencia que siempre tuvo dos estigmas difíciles de encajar: que era la esposa de Aznar y que llegaba al sillón municipal sin pasar por la urnas como aspirante a primer edil. Una situación que pone la lupa en la gestión, siempre observada con detalle. Los ojos de sus contrincantes políticos permanecen muy atentos a todo lo que se haga en el Palacio de Comunicaciones. Lógicamente ya sabía que la oposición no se lo pondría fácil. Los partidos que aspiran a ocupar la representación de la capital de España ven en la marcha del anterior alcalde y en la debilidad política de Botella, como candidata, una oportunidad para desplazar al PP del Gobierno Municipal.
Querían debilitar al partido que gobierna y han encontrado un filón en el accidente del Madrid Arena. La actuación del equipo de Gobierno, intermitente, poco decidida y con errores de comunicación están permitiendo que los adversarios políticos dilaten en el tiempo una crisis que está poniendo en tela de juicio las actuaciones de la alcaldesa y quienes la acompañan en su cometido.
De ahí que la oposición recuerde ahora a los ciudadanos la forma en que ha llegado al principal sillón municipal y se hable, incluso, de elecciones. Los ceses de Pedro Calvo y la salida de Miguel Ángel Villanueva debilitan y mucho el futuro de una alcaldesa a la que todavía le quedan dos años al frente de un ayuntamiento y representante de un partido que deberá decidir quien será el candidato para el 2015.
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