La Fiscalía de Madrid no cree que la conversación del operario del Samur que atendió las llamadas de auxilio de amigos de dos de las víctimas mortales la madrugada del 1 de noviembre en el Madrid Arena tenga "trascendencia penal", ya que el recinto municipal contaba con al menos tres ambulancias dentro de sus instalaciones.
El fiscal jefe de Madrid, Eduardo Esteban, ha señalado que se investigará, al igual que todos los demás aspectos relacionados con los hechos ocurridos la madrugada del 1 de noviembre, si el Samur actuó correctamente aquella trágica noche.
"Lo importante sería que las ambulancias hubieran llegado tarde al lugar de los hechos", ha recalcado Estebán Rincón, quien ha descartado que se vaya a solicitar la imputación del operario del Samur, Francisco Iglesias. "Se van a valorar los hechos y no la conversación porque jurídicamente no tiene mucha trascendencia", ha apostillado.
Llamada supervisada
Por su parte, el director del Samur, Ervigio Corral, ha calificado este viernes la atención del operario del Samur como "mejorable" pero ha puntualizado, en declaraciones a la Cope, que esto "no influyó en absoluto en la operatividad asistencial de cómo se asistió a las jóvenes".
El responsable del Samur ha explicado que este servicio cuenta con un "doble escalón" en el sistema de supervisión y control, de modo que la llamada de auxilio estuvo vigilada por un superior del operario que la atendió, sobre todo porque era "una de las primeras guardias que hacía en la central del comunicaciones".
Ervigio Corral ha señalado que en la misma cinta en la que se recoge la atención del operario del Samur queda plasmada la decisión de su superior que, tras escuchar la petición de auxilio, "envía ambulancias inmediatamente al interior del Madrid Arena y no que se sacaran a las jóvenes". "Cuatro minutos más tarde había dos unidades del Samur atendiendo a las dos primeras jóvenes en el interior del Madrid Arena, no fuera", ha detallado.
Cualificación
Sobre la cualificación del operario, Ervigio Corral ha explicado que, junto a otros once conductores más de coches oficiales de concejales, fue destinado al Samur. Allí realizó un curso de seis meses puntualizando que para conducir una ambulancia se necesita ser técnico en emergencias sanitarias, no conductor.
También ha destacado que el operario superó con éxito el examen de la Comunidad de Madrid que acredita su preparación para trabajar tanto en unidades asistenciales como en calle.
Por su parte, el portavoz socialista en el Ayuntamiento de Madrid, Jaime Lissavetzky, ha reconocido este viernes que estas grabaciones le "ponen los pelos de punta", motivo por el que ha exigido la depuración de responsabilidades políticas.