Opinión

Menudo comienzo...

Jueves 03 de enero de 2013
Todos los primeros de año la alegría de los propósitos  se ve deslucida con las realidades de las subidas que te pillan feliz y desprevenido. El pasado año en estas fechas subieron la electricidad, el tabaco y las gasolinas; y este año, otra vez básicos como el agua, aparcar con la ORA, el ya carísimo IBI de Madrid, casarse está grabado si es en sábado, y las recetas medicas, que desde el día uno ya se pagan a un eurito por unidad.

Sabemos que, por la saña con la que los sindicatos han tratado a la audiencia de Telemadrid, cortando las emisiones del todo, difícilmente volveremos a ver este canal, por la presión impuesta tras el anuncio del ERE. Pero no es el único caso. Ahí están tan frescos los responsables de ABC Punto Radio, la radio de Vocento, que sin aviso ni ERE a ninguno de sus cientos de trabajadores han decidido cerrar su radio y alquilarla sin  ninguna presión oficial ni recorte alguno de personal; directamente, sin rubor ni arrepentimiento en navidades, poniendo, con apenas tres semanas de aviso, a una plantilla entera en la calle, sin que nadie les haya planteado una huelga, ni una petición de explicación legal, siendo como se presupone ser el ABC un grupo tan fiable como potente, capaz perfectamente de asumir una licencia de radio que ellos pidieron y de la que tendrían que responsabilizarse, o responsabilizar despidiendo solo a los ejecutivos incapaces de una buena gestión. 

¿A quien dan gratis los gobiernos las licencias de radio y televisión? ¿No debería controlarse que la continuidad por la pluralidad informativa  fueran condición contractual indispensable para concederlas?

Otra… A Partir del 17 esta anunciada una nueva huelga indefinida por parte de la empresa responsable de la limpieza de la T-4  a la que se podría sumar la empresa que mantiene este mismo servicio en el resto de las terminales de Barajas, la 1, 2 y terminal 3, en este segundo caso por un previsible ERE que afectaría a 54 trabajadores.

No es el momento de buscar la manera de fastidiar a todos los más posibles porque mantener nuestras terminales sucísimas del aeropuerto español con más tráfico seria lamentable como titular internacional. Y lo que es peor, que se consienta una y otra vez sin buscar un servicio alternativo puntual que haga de esto algo menos lamentable.

Los trabajadores tienen derecho constitucional a hacer huelga pero cuánto, cuántas veces y cuántas a la vez. Tenemos el país patas arriba y nuestras protestas no hacen otra cosa que perjudicar al sufrido ciudadano, todos nosotros, que soporta huelgas en cascada sin que nada ni nadie cambie un ápice sus decisiones, sean políticas, institucionales, privadas o las que fuere por las que se proteste.

Nadie queremos perder pero en algunas cosas parece que hemos perdido el norte en esa  frontera imperceptible, que se traspasa con mucha facilidad, entre los derechos y lo absurdo. Un país no puede estar levantado entero en huelgas indefinidas en todos los sectores que afectan directamente a una sociedad atacada y molestada de manera constante. Y este país no es que vaya mal, es que no va. Acaban de publicar un estudio en el que cuentan que hay más abogados en nuestra Comunidad que en toda Francia. ¿Algo de todo esto tiene algún sentido?

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