Viernes 21 de diciembre de 2012
El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero asegura que "nunca" habló con el exvicepresidente económico y expresidente de Bankia, Rodrigo Rato, sobre la marcha de la entidad, aunque ha eludido comentar las palabras del 'popular' ante la Audiencia Nacional mientras la investigación judicial sobre este asunto siga abierta.
En una entrevista concedida a La Sexta, Zapatero ha rechazado hacer una valoración sobre la declaración realizada por Rato ante el juez Fernando Andreu, atribuyendo al Banco de España la fusión de las siete cajas de ahorros que formaron Bankia. Rato afirmó que fue el gobierno socialista el que forzó la salida a Bolsa de la entidad y responsabilizó al Ejecutivo actual de haber provocado la reformulación de las cuentas al aprobar en febrero de 2012 el decreto sobre el saneamiento de los activos inmobiliarios en el sector financiero.
"No quiero hacer una valoración sobre declaraciones que no sé cómo se han producido. No dudo de las referencias periodísticas, pero hasta que no vea las declaraciones de manera exacta no me gustaría hacer una valoración. Esperemos a ver qué dice la Audiencia Nacional, porque no me quiero precipitar, mucho más estando la cuestión en manos de la justicia", ha dicho.
"En ningún momento" habló con Rato
En cualquier caso, Zapatero sí ha afirmado de forma categórica que "en ningún momento" habló con Rato sobre el estado de Bankia, dado que fue "siempre muy respetuoso con la independencia" de las diferentes instituciones, incluyendo los organismos reguladores como el Banco de España o la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), sobre los que algunos echan ahora tierra responsabilizándoles de la crisis de algunas entidades.
"Esto es algo que tiene su lado bueno y su lado negativo: hay informaciones sobre cosas del Banco de España que estoy conociendo ahora, porque nuestro modelo es de una independencia muy clara (de los supervisores)", ha afirmado.
Canales de financiación deteriorados
Finalmente, se ha reafirmado en su idea de que en 2008 el sistema financiero español "gozaba de una salud que nadie puede cuestionar" como a su juicio demuestra el hecho de que España no tuvo que inyectar dinero en ninguna entidad como sí hicieron otros países, y ha lamentado que ahora se juzguen sus decisiones de forma "retrospectiva".
"La crisis del sistema financiero no se puede ver como una foto estática, sino que tiene una evolución. Lo que ha pasado en una parte del sistema es que se han deteriorado los canales de financiación, la economía y las expectativas, con lo que algunas entidades han perdido solvencia. Y, además, se les ha ido exigiendo más solvencia de lo que eran inicialmente los parámetros. Sé que esa frase (de que nuestro sistema financiero estaba en la Champions League) se ha criticado, pero hasta líderes europeos lo dijeron. Lo que sucede es que la crisis ha sido muy dura y muy larga", ha zanjado.
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