Viernes 30 de noviembre de 2012
La quinta fallecida del caso Madrid Arena, María Teresa Alonso, fue auxiliada inicialmente por un vigilante de seguridad, que le practicó maniobras de reanimación junto con dos policías municipales hasta que llegó el SAMUR.
En el sumario del caso se incluye un informe de la Unidad Integral de Moncloa-Aravaca de la Policía Municipal, fechado el mismo día del suceso, con la declaración de dos agentes municipales que trabajaron en las cercanías del Madrid Arena la noche del suceso.
Los policías estaban en la puerta de acceso a la zona del recinto "con motivo del control de acceso de personas, así como de evitar la venta ambulante debido a un concierto que se estaba celebrando en el referido lugar", según consta en el informe. Sobre las cuatro de la madrugada recibieron un aviso para que fuesen a la entrada del pabellón "ya que al parecer se encontraba una persona con serios problemas respiratorios y se dirigía el SAMUR al lugar".
Al llegar, vieron en el suelo a una joven, a la que un vigilante de seguridad estaba realizando maniobras de reanimación, con el que colaboraron hasta que llegaron los servicios de emergencia.
El SAMUR practicó el protocolo pertinente a la víctima entre las 04.05 y las 04.25 horas, cuando se procedió a su traslado a la Fundación Jiménez Díaz en estado crítico.
Los agentes recabaron el testimonio de una amiga de la joven herida, que contó que se había producido una avalancha que había "arrastrado" a Teresa, que cayó al suelo y quedó "atrapada debajo de numerosas personas", tras lo que quedó inconsciente y fue trasladada al exterior por varias personas.
Los agentes acudieron posteriormente al hospital para interesarse por el estado de la joven, confirmando que se encontraba en estado crítico. Se prevé que este sábado María Teresa sea enterrada en la localidad madrileña de Bustarviejo.
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