Martes 27 de noviembre de 2012
El médico colegiado Simón Viñals explicó este martes en la comisión de investigación del caso 'Madrid Arena' que confeccionó un equipo médico apto para atender a 7.000 personas, ya que le avisaron que esa sería la cifra de asistentes.
Viñals explicó que el equipo se componía de dos médicos (él y su hijo, que le ayudaba de forma voluntaria pues dos de sus colaboradores habituales estaban de puente y otro estaba en el parto de su esposa), dos asistentes y dos ambulancias con otros dos ats cada una. Según el exconcejal, utilizó el material adecuado y el más avanzado en casos de reanimación cardiopulmonar. Espetó que solo tenía un desfibrilador porque es la cantidad normal de máquinas de esta naturaleza que se tiene en un puesto de estas características.
Su trabajo se localizó, según su relato, en la enfermería del recinto y no supo del aplastamiento hasta que le llegaron tres jóvenes en parada cardiorrespiratoria. Explicó que no pudo recuperar a ninguna porque transcurrido tanto tiempo, la posibilidad de reanimación es cero. Viñals ha detallado que no fue contratado como empresa sino como un profesional liberal colegiado al ser especialista en emergencias. La relación con el empresario Miguel Ángel Flores viene de lejos, concretamente de cuando compatibilizada su labor en el Ayuntamiento con la enfermería de la plaza de toros de Vista Alegre.
Antes de la tragedia, atendió fundamentalmente intoxicaciones etílicas leves, algo que le explicaría al juez si le citara como testigo. Les pedían DNI, vitamina B y oxígeno en algunos casos. No eran menores. "No los que vi yo", ha asegurado el doctor, después de insistir en que nunca mentiría en su "casa", el Ayuntamiento. También ha detallado que las intoxicaciones eran etílicas, no por drogas.