Madrid

Diviertt cree que las cajas con las entradas al Madrid Arena fueron "manipuladas"

Lunes 26 de noviembre de 2012
Diviertt ha denunciado que las cajas con las entradas de la fiesta Thriller Music Park, la fiesta de Halloween que se celebró en el Madrid Arena el pasado 31 de diciembre, fueron "aparentemente manipuladas" puesto que la empresa las cerró con un candado y cuando se hallaron, dos de ellas tenían con una brida de plástico.

La empresa promotora del evento que se saldó con la muerte de cuatro jóvenes en una avalancha humana ha explicado en un comunicado que la diligencia de apertura de las cajas, para su recuento, fue denunciada e impugnada por su defensa con carácter previo a su inicio ante el juez instructor de la causa, Eduardo López-Palop.

Entre las razones que alegó la defensa para la impugnación destacaban que desde la mañana del 1 de noviembre de 2012 al día 16 de noviembre tenían acceso al recinto Madrid Arena, junto a la Policía Nacional, "cualquiera de los profesionales de la empresa contratada para prestar en exclusiva los servicios de seguridad privada del recinto Madrid Arena: Seguriber".

"Es decir, la empresa de la que son empleados varios de los imputados en el procedimiento judicial", ha destacado Diviertt, que también ha recordado que, así mismo, "al parecer estaba presente en el momento de la diligencia de recogida" el director de Seguridad de Madrid Espacios y Congresos, Rafael Pastor Martín, que también está imputado.

Por otra parte, han señalado que la descripción, recogida y traslado de las cajas el pasado 16 de noviembre se llevó a cabo sin presencia del Instructor, del Secretario Judicial, del representante del Ministerio Público, ni de las partes personadas en el proceso, "cuando tres días antes se había practicado oportunamente la inspección ocular con la Comisión Judicial".

"Las cajas fueron aparentemente manipuladas", ha asegurado Diviertt, que explica que lo prueba el hecho de que el candado de dos de ellas "había sido sustituido por una brida de plástico, cuando la totalidad de las cajas con entradas que los profesionales de Diviertt dejaron en las instalaciones estaban cerradas con candado".

"Se han quebrantado todas las garantías de la cadena de custodia de las cajas desde el 1 de noviembre hasta el 16 de este mismo mes", han afirmado.

Respecto al botellón
Diviertt ha asegurado que la gestión del parking donde se celebró un botellón no estaba incluido en el contrato de arrendamiento de la instalación y por tanto, sostiene que el cobro de los 10 euros fue realizado por Madridec.

Además, subraya en un comunicado que además de este botellón que califica de "masivo", se realizaron otras dos concentraciones más de jóvenes para ingerir alcohol "incluso de mayores dimensiones", que se dieron lugar en la explanada de Lago de la Casa de Campo y en las zonas de parkings anexos a los anexos a los restaurantes colindantes con la puerta F-14 del Madrid Arena.

Por otro lado, la empresa ha querido dejar constancia que, en la declaración judicial, el representante legal de Diviertt manifestó que consideraba "insignificante" el número de efectivos destinados a garantizar el orden público y la seguridad del evento.

Asimismo, ha subrayado que en ningún caso se aludió durante esa declaración a falta de profesionalidad de los agentes de Policía Municipal, dado que los que estuvieron de servicio la noche del 31 de octubre y la madrugada del 1 de noviembre "ejercieron sus funciones siguiendo órdenes de sus mandos".

Además, Diviertt manifiesta que la seguridad interior y exterior del recinto Madrid Arena correspondía exclusivamente a la empresa Seguriber.

Al respecto, explica que el servicio de protección y seguridad del recinto ferial de la Casa de Campo y del edificio calle Montera fue adjudicado por medio de procedimiento abierto a la empresa Seguriber. En consecuencia, la seguridad interior y exterior del recinto Madrid Arena durante el evento Thriller Musik Park era competencia "única y exclusiva de esta empresa, supervisada por la Dirección de Seguridad de Madridec".

En el anexo se describen los aspectos más importantes sobre el servicio contratado y que constatan que los vigilantes de Seguriber tenían la competencia para realizar todas las labores de seguridad interior y exterior, para actuar, entre otros, en los procedimientos de control de acceso de personas, uso de los sistemas informatizados, acceso incontrolado y evacuación de edificios (Anexo V del citado pliego de condiciones técnicas).

También recalcan que Seguriber debería haber realizado un plan de seguridad específico para este evento, del que el responsable de Madridec tendría que haber recibido una copia.

Finalmente, Diviertt desea aclarar de nuevo el rol ejercido por los 63 controladores, que contaban con el carnet oficial expedido por la Comunidad de Madrid. "Sus funciones se limitaban a recibir a los asistentes que ingresaban en el recinto, guiando su acceso al edificio, ojeando el desarrollo del evento y avisando a los responsables de seguridad, en caso de que se produjera cualquier incidente", asegura.

Además, realizaban en el interior labores de traslado a enfermería de quienes lo precisasen. Por tanto, argumenta que estos profesionales no podían realizar labores de seguridad, como cacheo, registro de mochilas y bolsos.

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