El informe elaborado por el Ayuntamiento de Madrid sobre la fiesta de Madrid Arena de la noche de Halloween reconstruye cómo se desarrollaron los acontecimientos e intenta rebatir acusaciones.
La primera noticia de que lo que estaba sucediendo algo fuera de lo normal en la fiesta Thriller Music Park se tuvo
a las 3.50 horas, según se recoge en el informe de 25 páginas hecho público este jueves por el Ayuntamiento. En ese momento, la empresa encargada de la seguridad del evento, Seguriber, observó "como en el vomitorio del sector B en la planta baja del edificio hay un chica tendida en posición fetal", por lo que se procedió a trasladarla al servicio médico del evento. Al salir
de este servicio
oyeron los gritos de un joven pidiendo ayuda y al llegar los empleados de seguridad encontraron a otra joven inconsciente, que también fue trasladada.
No obstante, el Samur recibió el aviso a las 03.59 horas, a través del 112, y su primera unidad llegó al recinto a las 04.04; posteriormente, llegarían varias unidades más. El informe no especifica quién dio el aviso al 112.
Por su parte, la Policía Municipal recibió a las 04.00 horas una llamada por la emisora del cuerpo donde se solicitaba una patrulla "cercana a la entrada del recinto Madrid Arena porque una joven se encuentra tendida en el suelo con graves problemas respiratorios, a la que se estaba realizando maniobra cardio-respiratoria hasta la llegada del Samur". Mientras la policía atendía esta emergencia recibió dos notificaciones más de otras dos personas con problemas respiratorios. Entre tanto —04.05 horas—, los vigilantes de Seguriber habían sacado a una persona inconsciente de la zona el túnel de cota 5.
La jefa del dispositivo policial preguntó a un vigilante sobre los incidentes y este manifestó que no tenía conocimiento de nada y acompañó a la agente hasta el botiquín donde encontró siete ambulancias y un todoterreno, todos ellos del Samur. Allí un vigilante le informó de que el Samur estaba atendiendo a tres personas y a otra que se encontraba en otro lugar.
Según el informe municipal,
sobre las 04.20 Seguriber "pudo comprobar" que habían llegado varias dotaciones del Samur y de los cuerpos de Policía Municipal y Nacional y "viendo lo ocurrido se llama al responsable de seguridad de Madridec (Madrid Espacios y Congresos) y se le pone en conocimiento todo lo anteriormente reseñado". El informe municipal añade que, "posteriormente", Seguriber recibió información por parte del servicio médico de la organización de la gravedad de lo que estaba sucediendo y de que debía de haber algún fallecido. En el informe emitido tras los sucesos por el jefe de Seguridad de Seguriber, "no consta que el vigilante de tal empresa, que según el plan de vigilancia, se encontraba destinado en el centro de comunicaciones de Madrid Arena, comunicase incidencia o alerta de emergencia apreciadas a través de las cámaras".
No obstante, Madridec a las 04.10 horas ya tenía conocimiento de que "al parecer" había dos personas fallecidas en la enfermería del Madrid Arena. Personal de la empresa pública se presentó allí y encontró a tres jóvenes que estaban siendo atendidas "sin que se sepa a ciencia si han fallecido o se encuentran inconscientes.
Las versiones sobre los hechos parecen confusas, aunque el doctor Viñals —responsable del dispositivo médico del evento— informa, una vez personado Miguel Ángel Flores, promotor del evento, que se ha producido una avalancha y hay personas que han resultado aplastadas, a las que se está intentado reanimar".
Esta es la única referencia sobre la avalancha de personas en la que se asfixiaron las víctimas que se hace constar en el informe municipal en el que se recogen los partes de Seguriber, Samur, Policía y Madridec.
Según el informe municipal, no fue hasta
las 5.30 cuando se reunieron en el punto de encuentro representantes de Madridec, de los cuerpos de Policía allí presentes y el promotor del evento. "A las 6.00 horas se encienden las luces del pabellón y se apaga progresivamente la música, abandonando el público la instalación de forma ordenada", concluye el relato de la noche.
Permiso para 7.000 personas
Madridec comunicó a la Delegación de Gobierno que el aforo para la fiesta en el Madrid Arena iba a ser de 7.000 personas como "medida de mayor garantía de seguridad", después de que Diviertt, la empresa organizadora, le comunicara que
el número de asistentes al acto sería de entre 4.000 y 6.000 personas. A las 02.15 horas del día 1 de noviembre, menos de dos horas antes de que ocurriera la tragedia, el responsable de seguridad de Madridec comunicó a la jefa del dispositivo de Policía Municipal que el aforo no estaba completo y a las 02.30 horas personal de Madridec realizó "una comprobación visual del aforo sin que este aparentemente estuviera cubierto".
Sin embargo, a la mañana siguiente, a las 10.45 horas, el organizador del evento mandó un SMS a un responsable de Madridec en el que se aseguraba:
"Metimos 9.650 personas pero el aforo máximo que nos dais es de 12.000", cifra que no vuelve a aparecer en el informe. Al contrario, el documento por el que se estableció el aforo máximo indica que en la planta del escenario el aforo se fijó en 3.700 personas, en la entreplanta en 3.920 y en la planta 1 en 3.000 personas, lo que suman las 10.620 personas de aforo total que citó el vicealcalde Miguel Ángel Villanueva en su primera comparecencia.
El Ayuntamiento rebate acusaciones
El informe municipal entregado a la Prensa comienza argumentando que
Madridec se rige por el derecho privado para gestionar su patrimonio, por lo que la empresa no tenía por qué estar al tanto de pago de las obligaciones tributarias y de seguridad social de Divertt, exigencia que sí se le hace a las addministraciones públicas para contratar.
Otro de los aspectos que el Ayuntamiento subraya es que
las licencias urbanísticas que solicitó y no obtuvo estaban destinadas a externalizar la gestión del Madrid Arena, algo que finalmente no sucedió. Además, pidió informes para ver si tenía que adaptarse a la
nueva normativa del Código Técnico de Edificación, que concluyeron que esta adecuación era voluntaria.
La fiesta
Thriller Music Park era una más de las actividades de Madritec por lo que tenía la consideración de "actividad ordinaria" por lo que, al no tener carácter extraordinario, no era necesaria la autorización de la Comunidad de Madrid. La empresa Divertt comunicó que el equipo de controladores de acceso estaría a cargo de Kontrol 34 y tendría 75 efectivos, aunque
esta última empresa asegura que su contrato no incluía ese servicio.
En el plan de vigilancia que trazó Seguriber se detalló la ubicación de sus 38 vigilantes de seguridad y de los dos coordinadores . Según el informe municipal, "de los 38 vigilantes seis se encontraban en el interior del edificio y uno de ellos en el centro de control de cámaras de Madrid Arena"
. No especifica dónde estaban los 31 restantes. Respecto al equipo médico contratado para el evento estaba integrado por dos médicos, dos ATS y dos ambulancias de transporte convencional, con dos técnicos de emergencia.
Asimismo, el informe indica que
el evento contaba con dos seguros para garantizar posibles responsabilidad civiles, uno por parte de Madridec y otro por parte del organizador, de 600.000 euros.
Dispositivo policial
Por su parte, el dispositivo policial para el evento, que había sido clasificado como de nivel 1 o alto riesgo, contemplaba 30 efectivos (2 oficiales, 3 cabos y 25 policías pero repartidos en dos turnos). En concreto,
hubo 12 policías desde las 21.00 horas y 18 desde las 23.00. Las funciones que tenían encomendadas iban desde la ordenación del tráfico y los flujos peatonales a evitar la venta ambulante y el consumo de alcohol u otras sustancias en la vía pública.
"En la entrada principal del recinto fue necesario desde primera hora de la noche alejar a una gran cantidad de jóvenes que tenían intención de realizar botellón en la misma puerta (...)
Se despejó el acceso sin problema y se alejó a los jóvenes a una distancia de unos 40 o 50 metros de la puerta", dice el informe municipal. Seguriber también habla de diversos botellones en la zona de restaurantes y de aparcamiento sobre las 00.20 horas, que fueron desalojados con "apoyo del patrulla, móvil y jefe de equipo". También reseña una aglomeración que hubo en una de las puertas de acceso y que requirió el apoyo de la Policía Municipal.
Antes de la avalancha hubo cuatro actuaciones del Samur por intoxicaciones etílicas o traumas leves.
Asimismo se indica que Madridec detectó a las 02.15 horas cómo
dos puertas de acceso de la pista a los vomitorios habían ido precintadas con cintas de acotar por parte de personal de seguridad y ordenó retirar los precintos por ser vías de evacuación. En el informe, se señala que
el coordinador jefe de Seguridad abandonó las instalaciones a las 03.00 horas y que "en todo momento" permaneció en el recinto personal de la empresa responsable de seguridad.
La empresa Divertt tuvo que pagar 20.000 euros por el alquiler del Madrid Arena ya que se superaron los 5.001 asistentes; de no haber superado los 5.000 el precio habría bajado a 12.000 euros. Además, tuvo que pagar a Madritec, por los servicios prestados por esta empresa, otros
24.580 euros.