Carmen M. Gutiérrez | Viernes 19 de octubre de 2012
Una vuelta a los criterios bioclimáticos que se usaban en la arquitectura tradicional es lo han defendido los ponentes de la mesa redonda 'La sostenibilidad en edificios emblemáticos', dentro de las X Jornadas de Medio Ambiente, organizadas por Madridiario.
Los arquitectos presentes en la mesa redonda han defendido que "la arquitectura por definición tiene que ser sostenible", en palabras de Paloma Sobrini, y han apostado por volver algunas soluciones utilizadas en el pasado, pues en las últimas décadas se habían dejado de lado en el diseño de edificios.
Casa con grandes cristaleras en zonas con gran incidencia solar, fachadas mal orientadas o falta de ventilación natural son algunas de los defectos en los que han incurrido en los últimos años los arquitectos. "A los arquitectos se no ha ido la olla", ha asegurado Sobrini, expresidenta del Colegio Oficial de Arquitectos. No obstante, ha reconocido que en los últimos años se está "volviendo atrás" con la creación de edificios que requieren menos energía. Para seguir por este camino, ha reivindicado que los criterios de sostenibilidad empiecen a darse en los primeros años de carrera.
Como ella, también el arquitecto Rafael Úrculo ha abogado por esta "vuelta al pasado", aunque ha alertado de que hay normativas que hacen difícil recuperar el saber tradicional y que además encarece la construcción de los edificios. Por su parte, el Jerome Michelangeli, creador del edificio JC36, ha apuntado que en Francia se empieza a hablar de la energía positiva, es decir, de los edificios que son capaces de producir más energía de la que consumen.
No obstante, los arquitectos presentes en la mesa redonda han señalado otras cuestiones importantes a la hora de diseñar edificios sostenibles no solo desde el punto de vista ambiental. Michelangeli ha incidido en los componentes culturales y ha puesto como ejemplo que en uno de sus proyectos en África el Gobierno le exigía que el inmueble solo usara soluciones bioclimáticas sin recurrir a artificios como el aire acondicionado.
Por su parte, Úrculo ha destacado la importancia de buscar la satisfacción de los usuarios del edificio y ha puesto como ejemplo las ventanas frente a la tendencia contraria que se ha impuesto en los últimos años en busca de una mejora de la climatización. "Las ventanas tienen un componente psicológico importante. Los edificios sin ellas dan sensación de ahogo", afirmó.
Como ejemplo de edificio emblemático sostenible, la mesa redonda contó con el Campus Repsol, situado en el distrito de Arganzuela. Se trata de un complejo con aparcamientos para bicicletas y duchas para sus usuarios, plazas para aparcamiento de vehículos eléctricos, sistema de recogida de agua de lluvia, riego eficiente, placas solares, una reducción del consumo energético del 35 por ciento y uso de materiales de bajo impacto, como la cáscara de almendra, según explicó el gerente de Gestión de Edificio de Repsol, Ignacio Valencia.