MDO/Agencias | Miércoles 17 de octubre de 2012
Los CC.OO y UGT convocarán previsiblemente una nueva huelga general contra los recortes, la segunda contra el Gobierno de Mariano Rajoy, el próximo 14 de noviembre. A falta de que esta fecha sea ratificada este viernes, la Confederación Europea de Sindicatos (CES) ha dado el primer paso convocando una jornada de movilizaciones a escala europea para ese mismo día.
Así lo ha acordado el Comité Ejecutivo de la CES en su reunión celebrada este miércoles en Bruselas, en la que han participado el secretario general de CCOO y actual presidente de dicha organización, Ignacio Fernández Toxo, y el secretario general de UGT, Cándido Méndez.
Fuentes sindicales han explicado que la intención de los sindicatos es desde el principio coordinar una movilización con los países periféricos, los más golpeados por los recortes impuestos desde la UE, y particularmente hacer coincidir la huelga general con la de Portugal.
Una vez ratificada la fecha por las centrales sindicales, las únicas organizaciones con capacidad para convocar un paro general en el seno de la Cumbre Social, esta plataforma dará el sí definitivo en la reunión prevista para la tarde del viernes.
En el caso de España, los sindicatos tienen la intención de "hacer confluir" esta convocatoria con una huelga general, según avanzó este martes el secretario general de CC.OO en declaraciones a los medios.
La "jornada de acción y solidaridad" del 14 de noviembre consistirá en "huelgas, manifestaciones, marchas y otras acciones" organizadas de forma coordinada por los sindicatos nacionales de todos los Estados miembros, según ha explicado la CES.
El objetivo de los sindicatos es "expresar su fuerte oposición a las medidas de austeridad que están arrastrando a Europa al estancamiento económico, la grave recesión y el desmantelamiento continuado del modelo social Europeo".
De celebrarse, sería la primera vez que en España se convocan dos huelgas generales el mismo año, después de la que tuvo lugar el pasado 29 de marzo.
Con ella, los sindicatos intentaron echar atrás la reforma del mercado laboral aprobada en febrero y que, según argumentan, abarata y facilita el despido. Casi ocho meses después de su entrada en vigor, los sindicatos sostienen que la reforma ha sido un fracaso y que sólo ha servido para acelerar la destrucción de empleo.