MDO/E.P. | Lunes 15 de octubre de 2012
Dos familias enfrentadas por el juicio del asesinato de 'El Pimiento', un conocido alunicero de Madrid, han llegado este lunes a las manos en los pasillos de la Audiencia Provincial de Madrid después de que sendas partes se increparan y amenazaran a consecuencia de los hechos que se están juzgando en la sala.
En uno de los recesos de la vista oral, los familiares de los acusados y de la víctima se han cruzado en los pasillos de la Audiencia, lo que ha provocado que se viviera momentos de tensión. Ya en la vista, las familias habían sido separadas para que no se produjeran incidentes.
"Ahora sí que vais a llorar todos", les han increpado los hermanos del fallecido, quienes se han lanzado a golpes contra los familiares de los procesados. En esos momentos, sólo una agente de la Policía se encontraba en los pasillos, tratando de repeler las agresiones. Tras ello, han bajado más de una decena de policías para evitar males mayores y han despejado los pasillos.
Los familiares de los acusados se han negado en un principio a abandonar el lugar sin custodia policial tras denunciar que han recibido amenazas. "¡Pero cómo vamos a salir. Qué nos matan!", ha señalado el padre de uno de los acusados a uno de los agentes. A pesar de ello, se han visto obligados a dejar esta sede judicial.
Un jucio con mucha tensión
Un jurado popular de la Audiencia de Madrid juzga desde la semana pasada a David M.M., José Luis M.G. y Antonio P.G por el asesinato de Alejandro D.M., cuyo cadáver apareció en diciembre de 2008 en un camino que comunica Paracuellos del Jarama con Daganzo, denominado Camino Viejo de Cobeña.
El fallecido tenía antecedentes policiales por alunizaje y robos. 'El Pimiento' era un viejo conocido por la Policía al estar implicado en varios alunizajes en la Comunidad de Madrid y por ser uno de los cabecillas del grupo organizado 'El Niño', según los informes policiales. Este grupo fue desarticulado el pasado mayo por la Policía.
En la sesión de este lunes, uno de los testigos ha asegurado que compró por 50 euros el móvil de la víctima en casa de José Luis M.G. "No sabía nada de lo sucedido. La venta se produjo en diciembre de 2008 en casa de José Luis. Por 50 euros. Se dedicaba a trapichear", ha señalado uno de los comparecientes.
Además, la mujer de David ha manifestado que recibió amenazas antes de que detuvieran a su marido. "Un día apareció el Volvo ardiendo en la puerta de casa. Después, cogí a mi hija de diez meses y la metí en la cama de la otra. Baje las persianas porque había fuertes explosiones y las llamas llegaban a la primera altura de la casa", ha relatado.
Asimismo, los cinco hermanos de la víctima han reclamado al tribunal por la muerte de su hermano. Tras declarar, han lanzado miradas desafiantes a los procesados y a la familia de estos, presentes en la sala. Además, han sido reprendidos por hablar en la sala.
Los hechos se produjeron el 9 de diciembre de 2008 cuando la víctima concertó una cita en el barrio de Usera con David M.M debido a una deuda que éste último había contraído. Al lugar, según el fiscal, acudieron dos de los acusados, quienes trasladaron al fallecido a un lugar indeterminado donde le pegaron un tiro en la nuca.
Según su versión, David aseguró en su declaración que acudió a la cita con Antonio por el miedo que tenía a la víctima, quien pertenecía a un grupo peligroso de aluniceros. Al parecer, el disparo se produjo como reacción a ese miedo.
Según el fiscal, David M.M. debía 87.000 euros a Alfredo Díaz Moreno, la víctima. Ante la insistencia de este último para cobrar su deuda, el procesado contactó con Antonio P. G. para que éste a su vez encargase a José Luis M.G. acabar con la vida de Alfredo.