El informe destaca que un 90% de los encuestados tiene al menos un perfil en alguna red social y cuatro de cada diez adolescentes reconocen que les costaría mucho o les molestaría dejar de conectarse a su red social todos los días, una afición que se agudiza más entre las menores que entre los chicos.
Este apego a las redes sociales es mayor a medida que los encuestados tienen más edad, sobre todo entre 15 y 17 años, quienes también muestran una adhesión superior a los pequeños en la exploración de Youtube, en consultar contenidos sobre sexo, comprar on line o en informarse en páginas de belleza, moda y similares. Entre los adolescentes menores, de entre 12 y 14 años, hay una cierta inclinación a la consulta diaria del messenger y tienden más a la práctica de juegos por internet.
La frecuencia de uso es también un dato destacable del estudio, ya que el 70 por ciento de los adolescentes afirma que se conecta todos o casi todos los días, aunque de lunes a jueves la mayoría lo hacen durante algo menos de dos horas, alcanzando los fines de semana casi las tres horas por día.
El control de los padres también ha sido uno de los objetos de estudio del informe, determinando que son las madres quienes lo ejercen principalmente y en mayor medida sobre las hijas que sobre los hijos.