MDO/E.P. | Martes 25 de septiembre de 2012
Diversas asociaciones ecologistas han pedido este lunes al presidente en funciones de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, que no continúe con la política "despilfarradora de reforestaciones innecesarias", ante el anuncio en el debate de investidura del Plan de Reforestación para la Sierra Oeste tras los incendios de este verano.
Según han informado ARBA, El Soto, Ecologistas en Acción, GRAMA y Sierra Oeste Desarrollo S.O.Stenible en un comunicado, las últimas reforestaciones, "tras grandes incendios en la región, han sido un fiasco en las que no ha sobrevivido ni el alcornoque que Aguirre plantó en 2006".
Por ello, las organizaciones han presentado a la Consejería de Medio Ambiente un decálogo de buenas prácticas para favorecer la regeneración natural que ya se está produciéndose en la zona quemada y ahorrar dinero público.
Las asociaciones ecologistas han señalado que los incendios forestales "suponen un grave problema ambiental que en la mayoría de los casos podrían evitarse. En la Comunidad de Madrid, las negligencias y los accidentes son la causa de entre el 40 y el 47 por ciento de los incendios", han añadido.
El alcornoque de Aguirre
Uno de los grandes incendios sucedió en 2003 y afectó a 857 hectáreas en Navas del Rey y San Martín de Valdeiglesias, en la Sierra Oeste. Tras aquel fuego, la entonces presidenta del Gobierno regional, Esperanza Aguirre, "presentó el Plan de Reforestación de la zona con una inversión de 2.510.822 euros y ante las cámaras plantó un ejemplar de alcornoque de más de dos metros de altura".
"Actualmente no queda prácticamente nada de la reforestación y hasta el alcornoque de Aguirre se ha secado y finalmente ha sido cortado", han manifestado las organizaciones ecologistas.
"No se trata de un caso aislado, la evolución de las reforestaciones tras los incendios suele seguir la misma dinámica. En el monte Abantos, en San Lorenzo de El Escorial, ha habido que reponer la planta hasta en tres ocasiones, con una inversión que supera el millón de euros", han apuntado.
Entre 2009 y 2012 y, tras una inversión de 2,4 millones de euros, se reforestó el paraje de Las Calerizas, en la Sierra Norte, en los municipios de Torremocha de Jarama y Torrelaguna, municipios afectados por un incendio en 2001. "Actualmente la planta está seca casi en su totalidad y el suelo ha sido destrozado por la maquinaria", han explicado las asociaciones.
Una inversión innecesaria
Así, las asociaciones ecologistas concluyen que en todos estos casos los trabajos de reforestación "han supuesto una fuerte inversión pública, los trabajos han dañado gravemente el suelo, se ha perjudicado la regeneración natural y sin embrago los resultados han sido prácticamente nulos".
"El mantenimiento de las plantas introducidas es costoso y dado las características climatológicas de la región, con largos periodos de sequía, acaba muriendo. No sucede lo mismo con la planta que regenera de forma espontánea que es la que finalmente sobrevive y repuebla los parajes incendiados", han explicado.