MDO/E.P. | Lunes 24 de septiembre de 2012
El acusado de matar a su esposa en marzo de 2011 en Fuente el Saz ha afirmado este lunes en el juicio que se celebra por el caso que era ella la que llevaba el cuchillo el día de los hechos, y ha negado que la esperara dentro de su finca para abordarla y matarla, tal y como apunta el fiscal y señalan las investigaciones policiales.
Vicente S.S., de 58 años, está siendo juzgado en la Audiencia Provincial de Madrid por matar presuntamente con seis puñaladas a su esposa Merily W., de 52 años, el día 7 de marzo de 2011 en la localidad madrileña de Fuente el Saz. Tras la composición del jurado popular, conformado por once personas, Vicente ha declarado este lunes que tras más de 30 años de convivencia y dos hijos, su relación conyugal se deterioró y que ya no vivía en la casa familiar.
La mujer interpuso dos denuncias en 2010 y 2011 contra su marido y un juzgado de violencia sobre la mujer dictó una orden de alejamiento de 500 metros por amenazas telefónicas de muerte para impedir que el hombre se acercara a su mujer.
Pese a ello, el acusado ha reconocido que el día 7 de marzo acudió al domicilio donde vivía su exesposa "con la intención de arreglar las cosas". No obstante, niega haber cortado la valla de alambre para aguardar su llegada durante toda la noche, al igual que niega que portara un cuchillo para abordarla con la intención de matarla.
El encausado cuenta que, estando esperando en la puerta de su casa, vio cómo su exexposa salía de la vivienda de al lado, donde vivía su hija, y se dirigía a entrar a su casa. "Ella vio que yo estaba allí, e iniciamos una conversación", ha añadido. A continuación, según su relato de los hechos, la fallecida procedió a retirar las cadenas de la casa y le golpeó con ellas. "Sacó entonces un cuchillo del bolso, me asusté, y al coger la cadena ella cayó sobre el asfalto. Yo caí sobre ella y me hice con el cuchillo", ha señalado.
A partir de ese momento, Vicente ha manifestado no recordar nada y salir del lugar de los hechos "muy confuso". Según ha explicado, encendió la tele, vio las noticias sobre la muerte de su mujer y decidió entregarse "voluntariamente" a la Guardia Civil a las 14 horas. La versión del acusado contrasta con la declaración previa de su abogada de oficio, que apuntó que su defendido se considera culpable de quitar la vida a su mujer y "se arrepiente profundamente" de lo sucedido.
La defensa ha argumentado que Vicente donó la parte correspondiente de su vivienda conyugal a su hija y que desde entonces "se quedó sin nada" y estaba pasando por un depresión. "Me habían prometido que después de la donación iba va volver a casa", ha subrayado durante la vista oral del juicio el presunto asesino.
Por su parte, el fiscal ha desatacado que el encausado utilizó unas tenazas para entrar en la finca, que luego fueron intervenidas por la Guardia Civil en la casa de Vicente después de que él mismo le dijera dónde estaban. También llevó al lugar de los hechos, según ha proseguido, un cuchillo de 25 centímetros de largo y 25 milímetros de fijo, un arma que luego fue encontrada por la Benemérita.
El fiscal ha sostenido que el hombre no se entregó, sino que llegó a su casa tras el asesinato para quitarse la ropa manchada de sangre. Después fue localizado y arrestado por la Guardia Civil. El fiscal ha pedido una pena de 19 años y medio de cárcel por el asesinato de Marylin con agravante de parestesco y reincidencia, así como por el quebratamiento de condena, mientras que la acusación particular pide una pena de 25 años de prisión.