MDO | Viernes 14 de septiembre de 2012
La Comunidad de Madrid podrá producir melones a la carta combinando lo mejor de cada una de las distintas variedades. Esto es ya posible gracias al proyecto “Melonomics”, a través del cual un equipo de científicos ha secuenciado el genoma completo del melón para localizar aquellas zonas de su ADN en las que reside la expresión de las características de calidad.
El proyecto “Melonomics” responde al firme objetivo del Gobierno regional de potenciar la competitividad de los productos de la región y, de esta forma, su posicionamiento en el mercado, a la vez que fomenta la producción de productos agroalimentarios de alta calidad, más saludables y más seguros.
Estas investigaciones tienen aplicaciones muy concretas y directas para los agricultores, puesto que con los resultados obtenidos será posible generar nuevas variedades de melón con mayor interés agronómico, es decir, más resistentes a plagas o al estrés del suelo, y además adaptarse a las necesidades de los consumidores.
Dado que el melón es una especie de gran interés económico, especialmente en países del Mediterráneo, estas investigaciones servirán para mejorar el cultivo y evitar enfermedades que pueden causar importantes pérdidas económicas.
El proyecto “Melonomics” se ha desarrollado durante los últimos tres años y constituye un ejemplo de colaboración público-privada. Ha sido financiado por la Fundación Genoma España y junto a la Comunidad de Madrid han participado, como miembros consorciados, centros de investigación de Murcia, Comunidad Valenciana y Cataluña y Castilla-La Mancha, así como empresas privadas dedicadas a la mejora de las especies hortícolas.
En este proyecto ha sido fundamental el papel del Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario de la Comunidad de Madrid (IMIDRA), puesto que es el organismo que ha desarrollado los ensayos en campo. En la finca “La Isla” se han sembrado 72 variedades de melón (17 de ellas autóctonas y tradicionales de Madrid) y se han tomado sus datos morfológicos y agronómicos.
Posteriormente, los frutos se han trasladado a los laboratorios de la finca experimental “El Encín”, en Alcalá de Henares, donde se han analizado en lo referente a su textura, color, jugosidad, aspectos nutricionales y capacidad antioxidante.
Según el director gerente del IMIDRA, Ricardo Riquelme, el proyecto “Melonomics” ha cambiado el escenario por completo. “A partir de ahora en los semilleros se estudiará el ADN y se seleccionarán las variedades interesantes. En vez de esperar en el campo a que crezca la planta para evaluar el fruto, a partir de ahora se podrá saber en el mismo laboratorio y con una certeza del cien por cien cómo va a ser ese melón sin que ni siquiera haya sido necesario plantar la semilla”, manifestó Riquelme durante la presentación de los resultados del proyecto, en el que estuvo acompañado del alcalde de Villaconejos, Adolfo Pacheco, y el investigador principal del proyecto, Pere Puigdomènech, del CSIC.
En la Comunidad de Madrid la producción de melón supone el 5% del total nacional, comercializándose 25 millones de kilos al año. Cuenta con una superficie de cultivo de 1.600 hectáreas. De las 17 variedades madrileñas, 13 son exclusivas de Villaconejos.