La batalla campal producida la noche del viernes en las fiestas de Alcorcón, y que se saldó con 15 heridos, tuvo su origen en el enfrentamiento entre dos grupos de magrebíes, cuyos miembros habían sido fichados un día antes por la Policía local.
Según han detallado fuentes municipales,
el jueves la Policía detuvo a un miembro de una de las bandas, cuando se dirigía con un arma blanca hacia otro de la banda rival en el centro de la ciudad.
De hecho, precisan, de los
cuatro heridos por arma blanca, uno de ellos es español y los tres restantes son de origen magrebí, uno de los cuales se encuentra en estado muy grave internado en el hospital Gregorio Marañón de Madrid, donde ha sido
intervenido de urgencia.
Se trata de un varón de nacionalidad marroquí, indocumentado, con tres
antecedentes policiales relacionados con casos de robo con violencia, han detallado fuentes de la Policía municipal.
Aunque la Jefatura Superior de Policía de Madrid habla de un total de 15 heridos por los incidentes,
fuentes municipales elevan la cifra a 20, al incluir a aquellos que sufrieron heridas leves y contusiones y fueron atendidos por miembros de Protección Civil.
Tras los altercados, solo
se detuvo a dos personas por desorden público y atentado contra la autoridad, que en principio
no estarían relacionadas con las agresiones por arma blanca, si bien la Policía ha fichado ya a algunos de sus responsables, aunque todavía no se han practicado detenciones, según fuentes de la investigación.
Por su parte, desde el Gobierno local precisan que en el momento de los altercados había en el recinto ferial 60 agentes de Policía, parte de ellos del cuerpo nacional y parte del cuerpo municipal, aunque luego se sumaron más efectivos.