El período comprendido entre los meses de marzo y mayo fue el punto álgido del año en trabajo policial. Según datos de la Policía Municipal de Madrid, entre agosto de 2011 y julio de 2012 hubo 19.481 detenidos, crecieron los delitos por lesiones, hubo cada día cinco detenidos por violencia doméstica y cayó el botellón por el acoso legal.
Madrid es una ciudad razonablemente segura. Según los últimos datos de la oficina estadística de la Comisión Europea (Eurostat), estuvo ligeramente por encima de la media de capitales de la Unión Europea (30,12)
en materia de
homicidios con 32 muertos en 2009, el principal indicador de seguridad a nivel internacional para una ciudad. Según el Ministerio del Interior, la capital está ubicada en una región que
en 2011 superó en 12,2 puntos la media de criminalidad española, aunque está por debajo de la media europea. El departamento que dirige Jorge Fernández Díaz afirma que, en los últimos años,
el crimen se ha reducido de forma considerable y que no hay amenazas potenciales. Ello responde al incremento de efectivos policiales,
al trabajo conjunto de los Cuerpos de Policía nacional y municipal y a los planes especiales de lucha contra el crimen que coordina
la Delegación del Gobierno. De hecho, el jefe de Policía, Alfonso José Fernández Díez, ya anunció en su toma de posesión en enero de 2012 que Interior quiere situar a la capital como
una de las ciudades más seguras del planeta.
Madridiario ha estudiado
las estadísticas de la Policía Municipal de Madrid para conocer la última tendencia que han seguido los delitos más comunes. En este estudio se han calculado las variables desde dos puntos de vista: el período comprendido entre agosto de 2011 y julio de 2012 y la comparativa interanual entre los meses de julio de 2011 y 2012.
Lo primero que destaca es que el delito florece en primavera. Esta idea no resulta nueva para juristas y criminólogos. Y las estadísticas la avalan. Según los datos policiales analizados, aunque
el incremento de seguridad es una tendencia constante en los últimos años en la ciudad,
el mes de marzo supone una explosión del delito común, después un período de 'hibernación'. Lo mismo ocurre tras el verano: en el período de septiembre y octubre, parece que los infractores regresan de vacaciones.
Tal y como muestra el gráfico, las intervenciones policiales en materia de seguridad ciudadana tuvieron dos picos a lo largo del año, en los meses de octubre y marzo.
Así, las actuaciones de los agentes relacionadas con la protección de las personas, que llegaron a experimentar una caída continuada de un 34 por ciento desde septiembre a febrero, regresaron a los niveles del verano de 2011 a partir de marzo. La variación interanual del mes de julio supuso una reducción del 20,3 por ciento, alcanzando las 1.124 intervenciones.
Tendencias anuales similares siguieron las denuncias por tenencia y consumo de drogas. Y es que las fuerzas de seguridad han hecho, a todos los niveles, campañas de colaboración en la lucha contra el narcotráfico. El período estudiado ha sido especialmente
fructífero en la lucha contra las
organizaciones internacionales. Sin embargo, el trabajo a nivel de
calle y
carretera no ha sido de menor intensidad, lo que ha permitido desmantelar zonas de venta habitual y conductas peligrosas relacionadas con los estupefacientes. La Policía Municipal detectó en julio de 2012 más personas que portaban drogas que el año pasado (un 27,12 por ciento más), aunque se perdió capacidad de impacto contra el consumo callejero (un 6 por ciento de descenso).
Cabe destacar que la intervención policial en defensa del patrimonio ha seguido una tendencia descendente, con un repunte puntual en el mes de marzo en el que se registraron 1.238 actuaciones que luego ha ido descendiendo hasta las 853 de julio, un 13,98 por ciento menos que en el mismo mes de 2011.
Las denuncias por tenencia de armas se mantuvieron más o menos estables todo el año, si bien la comparativa interanual señala un descenso del 17,1 por ciento (58 actuaciones) entre julio de 2011 y julio de 2012. Fuentes policiales inciden en que lo que más abunda son las armas blancas, aunque se está produciendo un incremento del uso de armas de fuego.