Al volver, el guardia civil comprobó que le habían robado la cartera y el GPS, por lo que dio aviso a sus compañeros para detener a los ladrones, que habían conseguido huir. En poco tiempo ambos ladrones fueron interceptados y, en el momento de la detención, uno de ellos apuñaló en el brazo a uno de los guardias civiles intervinientes. Fue atendido y fue trasladado a un centro de salud, donde necesitó varios puntos de sutura.
Los detenidos, con múltiples antecedentes por robo, son un ciudadano español y otro marroquí muy conocidos en la localidad por sus fechorías. Tras pasar a disposición judicial, el juez decidió ponerles en libertad con cargos.