La moda española es noticia este verano. Ya sea por el uniforme olímpico diseñado en Rusia, por que Amancio Ortega se haya convertido en el tercer hombre más rico del planeta o por que la firma irlandesa Primark haya decidido abrir nuevas tiendas pese a la crisis.
No en vano, en los últimos años, España se ha posicionado como potencia exportadora de moda y como gran consumidora de productos online. Cuatro de cada cinco mujeres en España ya son reflejo de esta tendencia. Y es que, en tiempos de escasez, se valoran más que nunca las ventajas de la red: ya sean ofertas, rebajas o cupones promocionales que ofrecen conocidos portales como
Dscuento,
Groupon o
Letsbonus.
Internacionalización y diversificación En 2011, la moda española aumentó su índice de exportación en un 11,5 por ciento con respecto al año anterior. Alcanzó una cifra de negocio de casi 12.500 millones de euros, según los datos del Informe Económico The Brandery de la Moda en España 2012. De acuerdo con este estudio, las firmas españolas –y no sólo las grandes como Inditex o Mango, también las PYMES- están expandiendo su área de acción.
Frente a la caída del consumo interno, las empresas españolas saben que la estrategia de salida pasa por la internacionalización y por el mercado digital. En este sentido, se constata una progresiva diversificación de nuestros mercados y una reducción de la tradicional dependencia de nuestros clientes tradicionales (Francia, Portugal, Italia, Alemania o Marruecos), en pos de los emergentes mercados extracomunitarios. Destacan, especialmente, las ventas a Arabia Saudí, Venezuela o Japón que aumentaron un 34% de media.
Auge del mercado digital El complemento perfecto a esta estrategia empresarial ha venido de la mano del gran cambio que ha supuesto la venta
online. El pasado año, la moda se convirtió en el quinto producto más vendido en internet y los españoles, concretamente, se gastaron 353,5 millones en ropa y 42,9 millones en calzado. Un 72% y un 36% más, respectivamente, que en 2010.
La revolución del
eCommerce ha dado así solución a largas discusiones diplomáticas sobre cómo internacionalizar las empresas españolas del sector. Y a esto se une un mercado interior cada vez más digitalizado y adicto a las ventajas que proporciona la red. No es de extrañar así el auge de las tiendas de ropa
online en España, pese a los tiempos corren. Tanto propios como ajenos se rinden ante la fiebre de la compra online.
Tras el éxito de Zara, Inditex abrió tiendas
online para sus otras marcas enseñas. Entre las foráneas, pueden citarse ejemplos son la alemana Zalando, la británica Asos o la firma de gafas Mister Spex. La primera de ellas, que es la mayor tienda de calzado y ropa de Europa, abrió el pasado mayo su tienda online con dominio español y tiene previsto lanzar en torno a 1000.000 productos y más de 1.000 marcas en nuestro país. Con el lema 'Hello, Spain', Asos estrenó su tienda online española ya el año pasado, fecha elegida también por la berlinesa Mister Spex.
Con un potencial mercado internacional e interno, el comercio electrónico no deja de batir récords. En 2011 ingresó 9.201 millones de euros. Un 25,7% más que el año previo y un 60% más que hace dos años, como indica el Informe de Comercio Electrónico publicado por la Comisión del Mercado de Telecomunicaciones. Para la moda española -que ahora pretende desembarcar en China- es una oportunidad única y al alcance de todos para promocionar la marca España.