Sucesos de Madrid hoy

Condenada por clavarle unas tijeras a una anciana

MDO/Efe | Viernes 20 de julio de 2012
La Audiencia Provincial de Madrid ha condenado a María Isabel P.G., de 47 años, a una pena de cuatro años de prisión por agredir a una anciana con unas tijeras y un trozo de madera en la localidad de Alcalá de Henares.

En la sentencia, la sección primera de la Audiencia madrileña condena a la acusada por un delito de lesiones, con la agravante de abuso de superioridad, y la absuelve de los delitos de asesinato en grado de tentativa y robo con violencia de Eusebia Romana A.

Los magistrados prohíben a la procesada acercarse a menos de quinientos metros de la víctima, comunicarse con ella y residir en el mismo edificio durante nueve años y establecen que deberá indemnizar a la anciana con 8.430 euros.

Según la resolución, el 30 de abril de 2010 la procesada, María Isabel P.G., se dirigió a la vivienda de su vecina, Eusebia Romana A., que entonces tenía 87 años y a quien a veces le hacía la limpieza de la casa, para pedirle 50 euros, a lo que la anciana se negó diciéndole que tenía una pensión muy baja.

Ante la negativa, la acusada, que era "más fuerte" que su vecina por la diferencia de edad y el estado físico, empujó a la anciana y la agredió "de manera sorpresiva" con unas tijeras de 20 centímetros de largo y con un trozo de madera de unos 40 centímetros de longitud del brazo de un sofá.

María Isabel P.G. también colocó una toalla del cuarto de baño en el cuello de la víctima y presionó ligeramente, sin que haya quedado "debidamente acreditado" que pretendiera asfixiar a Eusebia Romana A., indica la sentencia.

La anciana sufrió heridas incisas en el cuello, la cara, el tórax y los brazos, "compatibles con arma blanca (tijeras)", que no llegaron a afectar a órganos vitales.

La víctima recibió un tratamiento médico que consistió en la limpieza de las heridas, puntos de sutura y analgésicos, así como una transfusión de sangre por prudencia médica.

La curación requirió 45 días, que le dejaron como secuelas pequeñas cicatrices.

El tribunal señala que no se ha probado que María Isabel P.G. "intentase acabar con la vida" de Eusebia Romana A. ni que, cuando dejó de agredirla, la anciana se dirigiese a su dormitorio para esconder debajo de la almohada 400 euros que tenía en el armario y María Isabel P.G. se apoderase de ese dinero y de un monedero que había sobre la mesilla de noche con 21 euros.

Durante el juicio, que se celebró en la Audiencia Provincial el pasado mes de mayo, negó los hechos señalando que es "incapaz" de hacer algo así y que siempre se ha llevado "muy bien" con esa mujer, a la que a veces le limpiaba el piso.

La procesada repitió en numerosas ocasiones que no se acordaba de "nada", ni de haber agredido ni de haber robado 421 euros.

Por su parte, la víctima, Eusebia Romana A.D. declaró que cuando estaba en su piso de la calle Núñez de Guzmán la vecina le pidió dinero.

"Yo le dije que no porque mi pensión era muy baja", pero "se metió detrás de mí y me dio todos los golpes que quiso", relató.

La Fiscalía solicitó dieciocho años de prisión para la acusada por los delitos de asesinato en grado de tentativa y robo con violencia, mientras que la acusación particular elevó a veinticinco años su petición de pena de cárcel, con las agravantes de abuso de superioridad y abuso de confianza.

El letrado de la procesada pidió su libre absolución y, alternativamente, solicitó, respecto al delito de asesinato, la aplicación de la eximente de desistimiento y la atenuante de arrebato u obcecación.