Educación

La Comunidad asegura que el préstamo de libros llegará a todos los alumnos

MDO/E.P. | Viernes 29 de junio de 2012
El vicepresidente y portavoz del Gobierno de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, ha señalado este viernes que con el nuevo sistema de préstamo de libros de texto se va a garantizar que todos los alumnos tengan acceso a este material y ha recordado que ya se utiliza en otras comunidades donde se ha demostrado que no ha habido "problemas". Educación no sabe cuánto ahorrará.

Tras acudir a los terrenos donde se va a celebrar estos días el festival de música Rock in Río, en Arganda del Rey, González ha explicado que se han eliminado las ayudas a libros de texto porque van a establecer un sistema de préstamos "al igual que tienen muchas otras comunidades autónomas". Esta medida ha sido criticada por la oposición y sindicatos, al considerar que perjudicaba a los más desfavorecidos, mientras que continúan las ayudas a la escolarización y a las actividades extraescolares de las que se suelen beneficiar los alumnos de colegios privados y concertados.

"Es una medida que permite garantizar que todos los alumnos van a disponer de sus libros y al mismo tiempo nos va a permitir hacer un ajuste dentro del gasto en materia de libros", ha explicado González, quien ha dicho que hasta ahora lo que hacían era que todos los años se compraban nuevos libros.

Y eso, ha reconocido, "suponía un gasto muy alto" que "realmente", a juicio del vicepresidente madrileño, "tampoco tenía mucho sentido" porque lo que tiene que haber es una tendencia a que "los libros duren dos o tres años y se puedan pasar de unos alumnos a otros".

González ha insistido en que casi todas las comunidades autónomas están imponiendo este sistema, que consiste en que sea el centro escolar el que les dé a los niños los libros y cuando termine el curso se dejen ahí y se pueda utilizar el año siguiente, y se ha demostrado que "funciona bien" y no está "planteando problemas".

Preguntado por si considera que la eliminación de estas ayudas es una medida impopular, ha señalado que no puesto que lo que hay que hacer es "garantizar a los niños que tengan el material escolar necesario para poder seguir las clases y formarse y aprender de la mejor manera posible".

Ahorro sin cuantificar
Fuentes de la Consejería de Educación indicaron a este digital que aún no se ha calculado cuánto se ahorrará con esta medida ni cuánto dinero se destinará a adquirir los libros para préstamos. Además, tampoco pudieron concretar qué parte de los 26 millones que Educación va a recortar en ayudas afecta a la eliminación del cheque-libro y cuál a las subvenciones para comedor.

El presidente de la Asociación de Directores de Institutos, José Antonio Martínez, criticó que se haya tomado esta medida sin consultar con los centros y recuerda que ya funcionó durante algunos años y "se quitó por el deterioro de los libros". "Tenemos mil preguntas que hacer", se queja.

El anuncio ha sido recibido con escepticismo por parte de la Federación de Asociaciones de Padres y Madres del Alumnado (FAPA) Francisco Giner de los Ríos, que ha acusado al Gobierno regional de "intentar engañar" a los ciudadanos anunciando un sistema de préstamo de libros de texto cuando "el único cambio" es que no habrá ayuda para la compra de libros el próximo curso.

Según la FAPA, la nueva medida anunciada de que los centros tendrán partidas económicas específicas para que puedan prestar libros de texto a las familias con pocos recursos "ya existe y está dotada con un exiguo millón de euros". No obstante, la federación asegura que "si realmente hay fondos" para un préstamo universal, apoyaría la medida y ha criticado que se anuncie ahora cuando esta Federación lleva años solicitándolo y el Gobierno regional "siempre ha respondido que era un sistema inadecuado".

Modificación de los libros
Por su parte, la Confederación Católica de Asociaciones de Padres de Alumnos y Padres de Familia (Concapa) ha solicitado a la Comunidad de Madrid que los préstamos de libros de texto se realicen a través de las asociaciones de las asociaciones de padres y madres.

La intención de Concapa es plantear "una actitud solidaria entre las familias para que los libros puedan ser reutilizados por aquellas que se encuentren en una situación económica más desfavorable". Para ello, explican, es necesario que "las editoriales no modifiquen cada año los textos escolares, separen los ejercicios de los libros de texto y reduzcan los precios", ya que perdura una "situación que afecta gravemente a muchas familias, que han perdido su empleo y subsisten en condiciones de precariedad".