Transportes

Ola de críticas ante un hipotético cierre temprano del Metro

Enrique Villalba | Jueves 21 de junio de 2012
Unas declaraciones ambiguas del consejero de Transportes sobre un hipotético cierre prematuro del Metro provocan una estampida de críticas entre políticos, empresarios y consumidores. En realidad, solo se está estudiando esta posibilidad.

En un acto de celebración de trigésimo aniversario de las visitas escolares a Metro, el consejero explicó que el adelanto en la hora de cierre del ferrocarril metropolitano se concretará en las próximas semanas. Incidió en que tomar una decisión de ajuste del gasto como esta sería menos dolorosa que otras, ya que, además del ahorro, no supondría recortes de personal.

En apenas unos momentos se creó una bola de nieve informativa: cerrarían el Metro a las doce entre semana. La Consejería no salió a desmentir la información con contundencia, lo que provocó que, pronto, surgieran numerosas reacciones. Los empresarios del ocio nocturno aseguraron que era un golpe mortal al sector y al turismo. Los consumidores achacaban a Transportes un recorte de los derechos de los usuarios. La oposición política criticaba que no supondría un ahorro importante (según anunció Esperanza Aguirre, unos 5 millones de euros anuales). Los ecologistas avisaban que fomentaría un incremento del uso del coche privado y, por extensión, de la polución. Y la Federación de Vecinos aseguró que empeoraría la seguridad vial. Fuese por una mala expresión del consejero o por generar un globo sonda intencionado, el pulso en la población ha quedado de manifiesto: los ciudadanos no quieren que el Metro cierre antes.

Fuentes bien informadas de la Consejería, el Consorcio Regional de Transportes y de Metro coinciden en explicar a Madridiario que en ningún momento se ha afirmado que el cierre esté decidido. El asunto sigue sobre la mesa, al igual que otras muchas propuestas, como la apertura de nuevos locales comerciales o el cierre de entradas secundarias en algunas estaciones para ahorrar. En ese sentido, el vicepresidente regional, Ignacio González, también ha defendido la bondad de la idea, aunque ha desmentido que la decisión haya sido tomada.

De hecho, los responsables del transporte madrileño están meditando de manera intensiva el asunto del cierre del ferrocarril metropolitano a medianoche. Tanto que el Consejo de Administración de Metro no se atrevió a tomar la decisión y la dejó en manos del Consejo del Consorcio Regional de Transportes. Porque, a pesar de las ventajas que ha avanzado Cavero, supondría un esfuerzo organizativo muy importante y que también redundaría en gasto para el Gobierno regional.

Y es que, en el hipotético caso de que se tomase esta decisión, esta implicaría reordenar todo el sistema de transportes de la región. Empezando por replantear la red de autobuses nocturnos de la capital, contratar nuevos conductores en la EMT de Madrid para cubrir el aumento de viajeros nocturnos, y una negociación con los sindicatos de EMT y Metro para pactar las nuevas condiciones laborales. Si todo eso fuese necesario, el cierre efectivo podría ponerse en marcha, como mínimo, dentro de varios meses.