Un testigo del accidente de autobús en el que murieron dos mujeres declara ante el juez que el conductor del vehículo iba manipulando el teléfono móvil. El conductor, por su parte, ha negado que el siniestro se debiese a una distracción suya mientras iba al volante.
Un testigo del accidente de autobús ocurrido el pasado tres de febrero en la A-6 -
en el que perdieron la vida una mujer de 50 años y una chica de 21- ha asegurado este lunes ante el juez que el conductor del vehículo -propiedad de la empresa Larrea- iba manipulando el teléfono móvil en el momento del siniestro. Se trata, en concreto, de un automovilista que en ese momento -eran cerca de las seis menos cuarto de la tarde- estaba parado en el atasco que colapsaba la autovía de la Coruña.
Según ha relatado este lunes ante el juez que investiga el caso -el titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Majadahonda, Gregorio Callejo-, vio un coche parado en el carril Bus VAO debido a una avería y cómo, instantes después, el autobús interurbano arrollaba el turismo y lo lanzaba contra la mediana. En el momento del impacto, según su testimonio, el conductor iba manejando el móvil con la mano izquierda.
El conductor del autobús, Jorge E.M.P.,
ya compareció la semana pasada ante el juez. Durante su declaración judicial, Jorge negó ir distraído al volante. Esta versión, no obstante, se contradice con lo que relató a la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil poco después del accidente. En aquel momento, Jorge ya negó ir conduciendo mientras manejaba el móvil, aunque admitió que estaba pensando en un viaje que iba a hacer a su país de origen, Ecuador. En concreto, el conductor del autobús aseguró que había visto el coche en el Bus VAO pero que no se dio cuenta de que estaba parado y no pudo reaccionar.
Las luces de emergencia encendidas
Esa falta de reacción, en efecto, parece estar cada vez más clara. Desde el primer momento, los agentes de la Agrupación de Tráfico constataron la ausencia de marcas de frenado en la carretera. Este lunes, además, han declarado en el juzgado otros siete testigos del accidente. Tres de ellos eran pasajeros del autobús, mientras que los otros cuatro eran también conductores que circulaban por la A-6 en ese momento. Todos ellos han confirmado que la única reacción fue una maniobra instintiva del conductor, a última hora, para intentar esquivar el coche.
Los testigos, además, han señalado que el vehículo tenía puestas las luces de emergencia. Eso sí, ninguno de ellos ha podido ratificar la versión del conductor que afirma haber visto a Jorge E.M.P. manejando el móvil.