Medio Ambiente

Riesgo de aludes en Guadarrama y Somosierra hasta el domingo

MDO/E.P. | Viernes 04 de mayo de 2012
Las previsiones meteorológicas han puesto en sobreaviso al servicio de Emergencias 112 de la Comunidad de Madrid, que ha alertado de la posibilidad de que se produzcan aludes en las zonas de Guadarrama y Somosierra.

Este estado de alarma está programado hasta la madrugada de este domingo, y viene derivado de las recientes lluvias que se han registrado en la región, y que han podido reblandecer la nieve acumulada, que se concentra especialmente en las dos zonas que se mantienen en alerta.

Las recomendaciones de Emergencias 112  pasan por no practicar excursionismo o senderismo en zonas recién nevadas hasta que el manto de nieve esté asentado, informarse de la probabilidad de aludes antes de salir, y pasar por laderas en las que sopla el viento y las orientadas hacia el sol, ya que estas tienen un menor riesgo.

Recomendaciones para evitar riesgos

En el caso de caminar en grupo, han instado a aumentar la separación entre excursionistas para reducir el riesgo de que un alud los pueda sepultar a todos, y a evitar transitar por lugares con abundancia de nieve cuando se registre una alta subida de temperaturas, especialmente en las horas centrales. Según han apuntado, el riesgo de avalanchas y aludes se incrementa con la lluvia caída sobre nieve en polvo.

Asimismo, han llamado a evitar las laderas lisas sin grandes rocas ni árboles, caminando preferentemente por las partes más altas de las laderas, y correr en sentido perpendicular a la línea de caída del alud en caso de percibir un desprendimiento del mismo con el objeto de salir de su trayectoria.

Si no se consigue salir del mismo, es recomendable nadar sobre la nieve que va cubriendo el cuerpo para intentar mantenerse en todo momento en la superficie del alud. Asimismo, en caso de que el alud se detiene sobre la persona, han recomendado quedarse en "la posición de una bola".

En el momento de pararse el alud, lo conveniente es moverse fuertemente para crear a su alrededor con manos y brazos un espacio que le permita respirar y, en caso de haber perdido la orientación, escupir para que la dirección que tome la saliva indique dónde se encuentra el suelo. De esta forma se podrá saber qué dirección hay que tomar a la hora de escarbar entre la nieve para hallar la superficie.