MDO/E.P. | Viernes 27 de abril de 2012
El Juzgado de lo Penal número 9 de Málaga ha condenado a tres años y medio de prisión al hombre acusado por el accidente de autobús ocurrido en abril de 2008 en la A-7 en Málaga, en el que murieron nueve turistas de nacionalidad finlandesa y otros 27 resultaron heridos. Además, se le impone cinco años de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores.
La sentencia le condena por nueve delitos de homicidio imprudente, en concurso ideal con 27 delitos de lesiones por imprudencia grave y un delito de conducción temeraria. El magistrado considera probado que circulaba a una velocidad "no inferior a 152 kilómetros por hora", en un tramo limitado a 120 kilómetros por hora y con la carretera mojada por la lluvia. Además, había consumido bebidas alcohólicas.
El acusado, sin embargo, aseguró en el juicio oral que sólo había bebido dos cervezas y se encontraba "en perfectas condiciones" para conducir. Asimismo, dijo que creía que iba a una velocidad de entre 130 o 140 kilómetros por hora con su todoterreno y admitió que perdió el control "por el toque de freno que hice", al ver que había un coche delante.