Estas asociaciones criticaron en un comunicado "la falta de sensibilidad hacia la artesanía contemporánea madrileña" del Ayuntamiento de Madrid por el traslado definitivo de la feria a otra zona. Este colectivo mostró su preocupación "por el presente y el futuro del sector" y reivindicaron el emplazamiento habitual de la feria.
Los artesanos consideraron que este traslado no sólo afecta a su sector, sino que, "afecta a toda una actividad cultural que interesa a todos los madrileños".