El comisario de Marbella, Agapito Hermes de Dios, ha sido relevado de su cargo después de que la Unidad de Asuntos Internos de la Policía le abriese un expediente disciplinario por su responsabilidad en la investigación al vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González.
El ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, tachó de "ilegal" esta investigación y el departamento que dirige Ignacio Cosidó ha precisado que este relevo se produce después de que el comisario presentase su baja de la comisaría marbellí y será
destinado como segundo jefe en una comisaría de distrito de la Jefatura Superior de Madrid.
El comisario de Marbella fue citado en Madrid para declarar en el marco de esta investigación interna sobre las pesquisas realizadas el año pasado en torno al vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González y un ático que el dirigente 'popular' disfruta en la localidad malagueña.
El ministro de Interior, Jorge
Fernández Díaz, anunció públicamente en el Senado que se trató de una investigación "ilegal e irregular" al haberse realizado sin autorización judicial y sin cumplir los protocolos de intervención establecidos en la Policía. Esta versión ha sido rebatida desde varios sectores de la Policía, incluido el Sindicato Unificado de la Policía (SUP), que defienden que realizan a diario este tipo de actuaciones sin autorización judicial previa.
Según el sindicato policial "es una práctica policial habitual que, cuando llega alguna noticia, información o confidencia sobre presuntas actuaciones ilícitas de cualquier ciudadano, si se considera que la 'fuente' que la produce es digna de crédito o tiene cierta fiabilidad, se pueden realizar actuaciones indagatorias previas, si no afectan a derechos fundamentales como interceptar comunicaciones, datos bancarios".
Otras fuentes policiales indican que en todo caso se trataría de una infracción administrativa por no haber hecho constar esas actuaciones en los archivos de la Policía y apelan al Real Decreto 769/87 sobre la regulación de la Policía Judicial. En su artículo 2 se especifica que "los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en sus funciones de Policía Judicial, desarrollarán los cometidos
encaminados a la averiguación de delitos o descubrimiento y aseguramiento de delincuentes a requerimiento de la autoridad judicial, del Ministerio Fiscal o de sus superiores policiales o por propia iniciativa a través de estos últimos".
Fernández Díaz enmarcó la investigación realizada en torno al vicepresidente de la Comunidad de Madrid "a finales de julio y principios de agosto" cuando, según desveló, "se ordenó irregularmente a una autoridad policial que investigara de manera discreta a González en relación al uso del ático de Marbella".
Fuentes conocedoras del caso han apuntado que fue el propio exdirector Adjunto Operativo de la Policía, el ya fallecido Miguel Ángel
Fernández Chico, quien se puso en contacto con el comisario de Marbella para encargarle estas pesquisas. Según estas fuentes, el hecho de que recurriese al comisario directamente en lugar de acudir a la Comisaría General de Policía Judicial en Madrid, sería para evitar filtraciones que en el pasado se habían producido en los medios de comunicación.
A partir de ahí el comisario Hermes de Dios encargó los trabajos al jefe de la Brigada de Información de Marbella que sería quien en última instancia habría realizado las pesquisas. Paralelamente, el excomisario de Marbella presentó una denuncia ante la Unidad de Asuntos Internos de la Policía asegurando que
había desaparecido de su despacho la carpeta en la que se hallaban las conclusiones de las investigaciones realizas en torno a González.
Sobre todos estos asuntos dará cuenta ante la Comisión de Interior del Senado el ministro Fernández Díaz, una vez se finalice el expediente que sobre estos hechos está elaborando su Departamento.