Opinión

Botella y Rajoy

Ángel del Río | Lunes 16 de abril de 2012
Vuelvo de una semana de vacaciones disfrutadas más cerca que el destino de otros y sin otra cacería mayor que la de una buena paella alicantina. Han pasado muchas cosas en una semana, como que Ana Botella haya mostrado mensaje de adhesión inquebrantable a Mariano Rajoy en su visita al palacio de la Moncloa, donde apoyó toda su política de recortes y las medidas impopulares pero necesarias puestas en marcha. Está bien que la alcaldesa,  como representante de los madrileños, apoye la política económica de Rajoy, pero sin pasarse, sin que se le olvide que el gobierno central nunca se ha caracterizado por su apoyo a Madrid, que esta nuestra ciudad ha sido la malquerida del Estado, y no porque haya un presidente amigo y unas circunstancias económicas especiales, tenemos que dejar de ser reivindicativos. No olvidemos tampoco que Madrid está pendiente de rematar una ley de capitalidad que firmó Alberto Ruíz Gallardón, con el antecesor de Rajoy, Rodríguez Zapatero, pero cuyo principal contenido, lo magro de la ley, que era la financiación a Madrid por las prestaciones que hace como capital de Estado, quedaron para mejor oportunidad, y aún teniendo en cuenta la situación por la que vive España, tampoco es cuestión  de perdonar la deuda que el Estado tiene con Madrid.

Ya se sabe que las cosas que se firman, se pactan, o simplemente se apalabran sine die, difícilmente terminan cumpliéndose, y aún mostrando Botella la debida adhesión  inquebrantable al presidente del Gobierno y a la vez amigo, no debe olvidar que Madrid debe dejar de ser la malquerida del Estado.

 

TEMAS RELACIONADOS: