Opinión

La huelga no crea empleo

Nino Olmeda | Miércoles 14 de marzo de 2012
La derecha está embalada y no para de agitar a propios y extraños con su defensa furibunda de los recortes sociales y su obsesión por el control del déficit. El presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy, llegó a Bruselas y regresó contento porque habrá que añadir 5.000 millones de euros a la bolsa de deshechos de tienta donde se acumula todo lo que no podemos ni debemos gastar. Los Presupuestos Generales del Estado de 2012, que serán presentados una vez se conozcan los resultados de las elecciones autonómicas de Andalucía y Asturias, sufrirán no un recorte sino un hachazo que nos dejará mal parados a todos los usuarios de los servicios públicos de Salud, Educación, Servicios Sociales y demás necesidades perentorias de los ciudadanos, muchos de ellos parados, con sueldos de miseria o jornada impuestas por empresarios más chulos que eficaces.

Dicen que hay que pagar la deuda pública generada durante décadas por el despilfarro de políticos de centro, derecha, izquierda y de los otros, más interesados por cambiarse que por mejorar la sociedad y por colocar a sus amigos, familiares y compañeros de partido en esas miles de empresas públicas, organismos, observatorios y fundaciones de todo tipo y demás sociedades de colocación mafiosa, que ahora quieren reducir o eliminar. Esos mismos, al frente de ayuntamientos, diputaciones, gobiernos regionales o nacionales, se dedicaban en etapas de bonanza a gastar en todo y construir todo tipo de infraestructuras, pero sin pagarlo a tocateja. ¿Hacían esos mal pagadores lo mismo con los ciudadanos a los que exigían pagos de impuestos, multas o tasas y les permitían abonar cantidades de dinero cuando les viniese bien a su economía familiar? Pasó lo que pasó y estamos en la situación que estamos y a los afectados por las medidas contenidas en la reforma laboral del PP no les queda más remedio que hacer huelga como arma de protesta contra los que trabajan a sueldo de los mercados. Dicen los gobernantes actuales y los patronos de siempre que el PSOE mueve los hilos de los huelguistas y que la huelga no crea empleo. Lo primero es sencillamente una gilipollez porque los socialistas tienen poca influencia entre los ciudadanos como se puso de manifiesto en las pasadas elecciones autonómicas, locales y generales, y lo segundo, una obviedad. Las huelgas no crean empleo, de los rosales no brotan plátanos, las vacas no dan whisky y, como dice mi hija, concentrarse para protestar contra el terrorismo no evita más muertes.

El sentido común es dejarnos que el 29-M salgamos a la calle y no vayamos a trabajar en protesta contra los que hacen leyes para sí mismos sin consultar a los afectados. Si somos muchos y los que deben escucharnos no lo hacen, podremos decir con claridad a la UE, al Gobierno, a la patronal y demás interesados en que nuestros hijos tengan peor calidad de vida que nosotros, que os den, pero sin vaselina, como hacen ellos con los demás. Viva la huelga y la libertad.

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