La capital y el resto de la región viven uno de los inviernos más secos desde que hay datos. En el observatorio del Retiro se han registrado las precipitaciones más bajas desde 1893, cuando abrió.
El invierno que está a punto de acabar (con datos de diciembre, enero y febrero) ha sido
extremadamente seco en la región. Los datos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) dan buena muestra de ello. En el observatorio del aeropuerto de Barajas se recogieron 10,2 litros por metro cuadrado cuando la media (obtenida entre 1971 y 2000) es de 135. Tan solo en el año 83 el registro fue menor.
La estación de Retiro, la más antigua, se lleva la palma. Con 17,5 litros, ha batido su récord de escasez de precipitaciones en toda la serie histórica, que empezó en 1893.
En otros puntos de la región, como
el puerto de Navacerrada se han recogido 134 litros frente a los 432 de media, siendo este
el segundo invierno con menos precipitaciones desde 1946. En
Getafe también ha sido el más seco desde que hay datos, con 14 litros, frente a los 115 de media, según los datos de la Aemet.
Estos datos harán de este invierno el más seco
al menos desde los años cuarenta en la Península, según la Aemet, aunque en la estación más antigua del país
se hayan batido todos los récords. Tras este invierno, "no está previsto que en primavera llueva más de lo normal".
Las lluvias se mantendrán en la media o por debajo, según las previsiones.
Los pantanos aguantan
La buena noticia es que "no se debe confundir la sequía meteorológica con la hidráulica", aseguran desde el Canal de Isabel II. Y es que pese a la escasez de lluvias
los pantanos no han llegado a alcanzar niveles muy bajos. "No estamos en sequía", dice una portavoz de la institución. A día de hoy los embalses de la región almacenan 622 hectómetros cúbicos, casi
un 66 por ciento de su capacidad. El año pasado por estas fechas eran 778 hectómetros cúbicos y un 82 por ciento.
La situación de los pantanos no es mala porque
los últimos años han sido normales o lluviosos, como el de 2010. El invierno de este año se recogieron en el Retiro 302 litros por metro cuadrado, frente a los 17,5 litros de este, convirtiéndose en el año más lluvioso desde 1979.
Contaminación
La falta de lluvias y la estabilidad atmosférica afectan a la calidad del aire. Si todos los años
Madrid supera lo permitido por la normativa europea, en un año seco como este
los datos de contaminación empeoran, ya que el dióxido de nitrógeno y otros gases se concentran formando sobre la capital la famosa 'boina'.