D.C.M. | Jueves 23 de febrero de 2012
El ayuntamiento de Madrid confía en el plan de financiación anunciado por el Gobierno para reducir el retraso que arrastra en el pago a proveedores. En la actualidad, y a falta de que se apruebe este nuevo mecanismo, el retraso en el pago a proveedores alcanza los once meses y el consistorio calcula que no se pondrá al día hasta el año 2016.
Los ayuntamientos esperan como agua de mayo el plan de financiación que el Gobierno prevé aprobar en el Consejo de Ministros de este viernes. Y uno de los que lo espera con más ansiedad es el de Madrid, que tiene una deuda de 900 millones de euros con sus proveedores. Este jueves, tras la Junta de Gobierno, la alcaldesa de Madrid ha reconocido que, en caso de que no se aprobase ese nuevo mecanismo de financiación, el consistorio no se pondría al día "hasta el año 2016".
"Agradecemos al Gobierno el esfuerzo que hace para que los ayuntamientos resolvamos nuestras deudas -ha señalado Ana Botella-. No obstante, sabemos que cualquier ayuda tiene que ir acompañada de una actuación responsable y coherente de los ayuntamientos".La delegada de Hacienda, Concepción Dancausa, ha concretado un poco más la cifra facilitada por la alcaldesa. En concreto, durante la Comisión Municipal del ramo, Dancausa ha cifrado la deuda del ayuntamiento madrileño en 986 millones de euros.
En la actualidad, el ayuntamiento está haciendo frente a su deuda con los proveedores con un retraso medio de once meses. Ahora, gracias al nuevo plan anunciado por el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, el ejecutivo municipal espera poder reducir esos plazos. "Hemos pagado sobre todo a pequeños empresarios, que son los que crean empleo -ha insistido Botella-. Por eso creemos que la medida del Gobierno es muy importante para poder crear empleo".
Un plan que necesita el visto bueno de los bancos
Durante su intervención, la primera edil ha descartado que esta medida pueda servir "para pagar facturas que estuviesen hasta ahora en los cajones". "Esta línea no va a ser para las facturas ocultas, sino para pagos perfectamente contabilizados -ha insistido Botella-. Entre otras cosas, porque el ayuntamiento de Madrid no tiene facturas guardadas en los cajones".
El plan del Gobierno central -avanzado este miércoles en el Senado por Cristóbal Montoro- prevé un mecanismo de financiación por el que los proveedores se puedan dirigir directamente a las entidades financieras para cobrar sus deudas con los ayuntamientos. Después, las entidades financieras le reclamarán esas cantidades al Gobierno central, que a su vez reclamará el pago a los municipios.
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