De hecho, ha sido nuevamente citado a declarar el próximo 22 de febrero, en este caso ante el Juzgado de Instrucción número 5, por otro delito de presunta estafa por valor de unos 12 millones de euros en la compra de la totalidad de las acciones de la sociedad Hoteles Costa Oriental -propietaria del hotel Samoa, situado en Calas de Mallorca- a la familia Hoz. A esta cita judicial le acompañara su hijo Álvaro Ruiz-Mateos.
El empresario, junto a sus seis hijos, tiene también retirado el pasaporte y prohibido salir del territorio nacional en el marco de un tercer caso, centrado en una supuesta estafa de 7,3 millones de euros a Inversiones Insulares Radó. Se trata de una causa que se encuentra en manos del titular del Juzgado de Instrucción número 9 de Palma, Enrique Morell, quien además acordó para ellos la obligación de comparecer periódicamente en dependencias judiciales.
Por su parte, el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz decretó el pasado 26 de enero el embargo de todo el patrimonio de la familia Ruiz-Mateos, compuesto por unos 220 inmuebles, fincas rústicas, cerca de un centenar de obras de arte y vehículos de alta gama, tras los registros practicados por la Policía judicial durante cerca de 15 horas.
La incautación de estos bienes se produjo dentro de la causa abierta por Ruz, que investiga a los Ruiz-Mateos por la presunta estafa a los inversores de pagarés de Nueva Rumasa, y para evitar su venta, ya que el dinero resultante de su liquidación estaría destinado a cubrir las deudas de 289,1 millones de euros contraídas con los afectados.