Madrid

Veintincinco años en el aire

MDO/E.P. | Viernes 27 de enero de 2012
La compañía, fundada en 1986, ha pasado por varias etapas complejas hasta que este viernes ha dedicidio presentar concurso de acreedores. La línea fue la principal baza del proyecto catalán para lograr un 'hub' en el aeropuerto de Barcelona.

En junio de 2007, Scandinavian Airlines (SAS) anunció la puesta en venta de la aerolínea, en aquel entonces presidida por Gonzalo Pascual (Marsans), en el marco del lanzamiento de una estrategia a través de la cual apostaba por centrarse en su negocio principal: el norte de Europa.

El año 2008 fue trágico para la compañía. El vuelo JKK-5022 de Spanair se estrelló el 20 de agosto en su segundo intento de despegue del aeropuerto de Barajas.. El aparato, con destino a Las Palmas de Gran Canaria, cayó a plomo al intentar despegar dejando 154 muertos y 18 heridos. Tres años después, el pasado 12 de diciembre de 2011 el Juzgado de Primera Instancia número 11 de Madrid cerraba las diligencias de investigación y reducía el número de acusados que irán a juicio de cinco a dos, ambos técnicos de mantenimiento.

El primer interesado fue el grupo Marsans, que vendió su participación del 5% con la intención de adquirir posteriormente el 100% de la aerolínea, pero la entrada en la puja de Iberia propició el abandono de Marsans. Sin embargo, no fue hasta diciembre de 2008 cuando SAS vendió el 80,1% de Spanair a Iniciatives Empresarials Aeronàutiques (Ieasa).

En 2008 obtuvo registró unas pérdidas de unos 130 millones de euros y llevó a cabo un plan de reestructuración que supuso la aplicación de un expediente de regulación de empleo (ERE) para 775 trabajadores.

Spanair anunció en noviembre de 2010 que requería de 150 millones de euros más --el capital entonces era de 170 millones-- para convertir el Aeropuerto de El Prat en un 'hub', por lo que Ferran Soriano apuntó a la necesidad de incorporar a un socio industrial.

La primera tentativa de la aerolínea catalana de asociarse con un 'partner' internacional fue a finales de 2010, en aquel momento con la vista puesta en los Emiratos Árabes, y mantuvo reuniones con las aerolíneas Emirates y Etihads, que finalmente no avanzaron. 

En aquel momento también sonó como posible socio industrial Qatar Airways, ya que había mostrado interés por abrir una base en Barcelona, aunque su objetivo era compartir códigos para alimentar sus vuelos hacia Doha y desde allí a Asia, propuesta que no interesaba a Spanair.

A mediados de 2011, Spanair barajó la asociación con la aerolínea Turkish Airlines, también integrada en el grupo Star Alliance, después de que ésta anunció su intención de utilizar El Prat como punto de enlace para sus nuevas conexiones previstas entre Estambul y Caracas, Buenos Aires y México. Los contactos con Qatar Airways se iniciaron a finales de octubre de 2011, y contemplaban la compra del 49% de Spanair por parte de la aerolínea catarí.

Las negociaciones, que deberían haberse cerrado el 31 de diciembre, entraron en vía muerta días antes de acabar 2011, ante la falta de garantías de que la Comisión Europea (CE) no vaya a reclamar en el futuro la devolución de las ayudas recibidas por Spanair de las administraciones catalanas, que superan los 100 millones de euros en los últimos años.

Esta misma semana, Soriano aseguró que las conversaciones con la aerolínea catarí estaban en "la recta final", aunque advirtió de que no se trataba de la única opción.

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