MDO/E.P. | Lunes 23 de enero de 2012
Un acusado de intentar acabar con la vida de su expareja ha reconocido en el juicio que le descerrajó tres tiros en el transcurso de "un arrebato" , si bien ha insistido en que "no quería atentar contra su vida". Durante el juicio el acusado, Luis Alexander H.C., de nacionalidad colombiana,, ha declarado al tribunal que ni es "un delincuente ni una persona que carece de valores". Luis Alexander H.C. se sienta en el banquillo de los acusados por un delito de homicidio en grado de tentativa y otro de tenencia ilícita de armas por los que la Fiscalía de Madrid solicita una pena de once años y ocho meses de prisión.
Luis Alexander H.C. se sienta en el banquillo de los acusados por un delito de homicidio en grado de tentativa y otro de tenencia ilícita de armas por los que la Fiscalía de Madrid solicita una pena de once años y ocho meses de prisión. Los hechos se produjeron el 5 de diciembre de 2009 cuando el procesado, un antiguo oficial de Policía en Colombia, esperó a su exesposa cuando se disponía a desplazarse a su trabajo y la descerrajó dos disparos en los brazos al grito de "si no estas conmigo no vas a estar con nadie". "Yo reconozco de corazón y con la verdad en la mano parte de los hechos, pero no fueron así como se están tergiversando. Fue de manera accidental. Mi intención es pedirle perdón porque no soy un delincuente ni una persona que carece de valores", ha dicho el procesado ante el tribunal.
Así, ha relatado que quedaron para verse el día de los hechos para que le devolviera parte de un dinero que le había prestado. Ese día, llegó a la una de la madrugada a su casa, donde su esposa estaba ya durmiendo, y decidió ir a ver a su ex pareja para arreglar el asunto del dinero. "Me la encontré bajando las escaleras y nos quedamos en el portal. Le dije que venía por el dinero. Empezó una discusión por nuestros hijos. Fue tal el arrebato, tal la obcecación, que no tiene justificación, pero me tenia tan agobiado y tenía una pistola", ha señalado.
Tras reconocer que disparó tres tiros, ha indicado que conoce el manejo de las armas, ya que en Colombia trabajaba de oficial de Policía, y que no tenía intención de atentar contra su vida. Tras ello, desmontó el arma y se fue a su domicilio, dejando a la mujer herida de pie.
Malos tratos sin denuncia
Por su parte, la víctima ha contado que se levantó a las cuatro de la mañana para ir a trabajar y vio cómo se encendía la luz del rellano de su casa. "Al salir, fui a desatar la moto y cuando me agaché Alexander se me acercó. Me agarró del brazo y me decía que las cosas no se iban a quedar así. Siempre eran ataques de celos. Me agarró del brazo y me disparó. Me intentaba quitar el casco y yo le gritaba", ha narrado.
Así, recibió dos impactos en los brazos y otro en la cara. "Quería seguir disparando. Yo seguía gritando y pidiendo auxilio. Ya no veía por la visera. Intentaba quitarle la pistola, pero él era más fuerte que yo. Vino un chico y él salió corriendo", ha recordado entre lloros al tiempo que ha reconocido que durante su matrimonio tuvo problemas de maltrato, si bien siempre retiraba la denuncia. Un vecino que se encontró a la mujer malherida llamó a la Policía después de que la víctima le comentara que su marido le había disparado. "El hombre iba con la cara tapada, con un gorro y una braga en el cuello", ha indicado.