"El Ministerio de Fomento hizo esta estación, a través de AENA y con ese criterio, por esa razón y con ese argumento fui a visitar la estación; no la inauguré, pero la podía haber inaugurado: yo y el presidente del Gobierno, y la única que no tiene título para estar en la estación es la presidenta de la Comunidad de Madrid", dijo Álvarez.
Beteta, por su parte, recordó a la ministra que la obra "fue planeada por Rafael Arias Salgado y ejecutada en parte por el Gobierno de Francisco Álvarez Cascos"; que la conexión con el Metro a las terminales T-1, T-2 y T-3 la llevó a cabo el ejecutivo autonómico de Alberto Ruiz-Gallardón, mientras el Gobierno de la nación "se negó al resto", y que fue Esperanza Aguirre quien concluyó las obras "en beneficio de los madrileños".
"No confundan las propiedades: no crean que lo que hace el PP cuando está en el Gobierno se lo puede apropiar el PP de la Comunidad de Madrid", le reprochó Álvarez. Para Beteta, sin embargo, el episodio es "un sainete" escrito por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y "protagonizado por tres actores":
"La ministra de Fomento, brazo ejecutor de la asfixia del Gobierno Zapatero", a la que acusa también de ser "incapaz de hacer las Cercanías para la T-4, los carriles bus en las barriales, de cerrar la M-50 por el norte y de no hacer la R-1 ni la prolongación de la R-3", y los candidatos socialistas a la Alcaldía de Madrid, Miguel Sebastián, y a la Presidencia de la región, Rafael Simancas.
Sebastián
De Sebastián dijo que, siendo responsable de la Oficina Económica del Gobierno, "se dedicaba con conocida eficacia a alterar los mercados y a perseguir a los ciudadanos con la inestimable colaboración del esposo de la ministra de Educación".
"Y el tercer actor, el señor Simancas, portavoz oficioso de su ministerio en tantas ocasiones -continuó Beteta- ha engañado a los ciudadanos, y todo ello porque carecen de realizaciones efectivas que presentar y porque saben que este es un dinero que los ciudadanos de Madrid han pagado con sus impuestos".
Álvarez, que a su vez le acusó de mentir, consideró que la Comunidad de Madrid hizo "tarde y mal" una estación "que tiene que estar conectada con una estación de Metro" y agregó que "para tapar sus errores mienten a la gente mandando un encarte a El País, incumpliendo el veto que le tienen al Grupo Prisa, ya que por lo visto la propaganda va por encima de su propia palabra, en el que dicen que la estación de la T-4 la ha hecho la Comunidad de Madrid".
"Con esto se han convertido ustedes en los tironeros de la política española porque han tratado de quitar una obra que usted mismo ha dicho que inició el ministerio de Fomento, con otro ministro, y hemos terminado nosotros", indicó Álvarez.
Beteta insistió en que el Gobierno "no había hecho los deberes", ya que la estación está preparada para integrar en el futuro una conexión con la red de Cercanías "que ya tenía que estar conectada pero que ustedes no han hecho".
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