Sara Medialdea | Miércoles 11 de enero de 2012
Las encuestas entre la población suelen ser muy definitorias sobre los estados sociales. Unos años atrás, el principal problema, a ojos de la opinión pública, era el terrorismo. Ahora, no cabe duda de que es la economía.
Si hiciéramos un recuento de las veces que se utiliza la palabra crisis en cualquier actividad -no sólo en los titulares de prensa, sino también en los puestos del mercado, en los centros comerciales, o en las conversaciones de bar-, el resultado sería aplastante. Por eso no es de extrañar que haya interesado tanto el anuncio de Esperanza Aguirre de su intencíón de bajar los tramos autonómicos de IRPF.
Y eso que, en este caso, la noticia es una no-noticia, o para ser más precisos, una noticia a futuro: los propios responsables autonómicos han aclarado que es algo en proceso de estudio, que se aplicará sólo si los números cuadran, y en cualquier caso, esto no podrá saberse probablemente hasta que el Gobierno de la nación presente los Presupuestos Generales del Estado, allá por el mes de marzo.
Así que, mientras tanto, durante estos dos meses de espera seguiremos recibiendo noticias que irán de lo malo a lo peor, nos continuarán lloviendo los recortes tanto en forma de lluvia fina como de chaparrón tropical, y nos seguirán anunciando planes de austeridad que, como en el chiste -el médico que aconseja al paciente no fumar, ni beber, ni practicar sexo- no sé si conseguirán que tengamos una vida mejor, pero seguramente nos la van a hacer mucho más larga.
Eso sí, el preanuncio de la prenoticia es una demostración más de la inteligencia política de Esperanza Aguirre: no sólo supone una medida coherente con el resto de las manifestaciones de la presidenta en materia fiscal -siempre ha defendido la bajada de impuestos y se ha opuesto a su subida-, sino que también permite una lectura más 'malévola', como pequeño tirón de orejas a su presidente nacional, por decir 'Diego donde dijo Digo'. Y además, con la seguridad de que prácticamente nadie en la derecha le va a recriminar tal medida, si finalmente la adopta.
TEMAS RELACIONADOS: