Las redes sociales no sirven solo para contactar con los amigos y comentar la actualidad. Son también un aliado imprescindible para las empresas. "Estar en Internet es una cuestión de supervivencia para las compañías", asegura Joaquín López, director del curso Social Media for Business, organizado por la Escuela de Organización Industrial (EOI) de Sevilla.
"Hace nueve años decíamos que estar en Internet era un valor añadido para las empresas, pero ahora es ya una cuestión de supervivencia", indica López. Además,
hoy Internet no son solo las páginas web estáticas, sino sobre todo las redes sociales, que abren un nuevo mundo para las compañías lleno de ventajas y también algunos peligros.
"Las redes sociales posibilitan a los clientes una conversación con las tiendas, las marcas y con otros consumidores, y a las marcas les permite saber qué opinan los usuarios y sus posibles usuarios de ellas y llegar a ellos con más facilidad", resume el director del curso de EOI.
Estar en la Red no es solo una cuestión de preferencias, sino también una
necesidad de los nuevos tiempos, pues "los jóvenes nacidos a partir de los años ochenta son nativos digitales y están más pegados al ordenador que al televisor. A este tipo de público las empresas difícilmente van a llegar a través de los medios tradicionales".
Crecimiento del comercio electrónico
Las redes sociales se han convertido, pues, en un nuevo nicho para el comercio no solo electrónico, sino también tradicional. Plataformas como Facebook o Twitter "son el mayor medio para reforzar esas ventas del comercio electrónico", apunta López, quien destaca la evolución de las ventas
online en España, con
crecimientos interanuales de más del 30 por ciento, según el último informe de la Comisión del Mercado de la Telecomunicaciones.
Prueba del filón que suponen las redes sociales para el comercio son la cuenta de Twitter de ofertas de la empresa de tecnología Dell, que tiene más de 1,5 millones de seguidores en Estados Unidos y que facilita la información sobre las mejores promociones, o Best Buy, que a través de las redes sociales conoce las peticiones de los clientes y si el producto no existe, lo fabrican y lo regalan a quien lo ha pedido, según explica López. "
Todo llega a España con un retraso de dos años respecto a Estados Unidos. Lo veremos poco a poco", advierte.
Los beneficios de las redes sociales para las empresas son muchos, pero también tienen sus peligros. "El más importante de ellos es que las empresas no estén preparadas para gestionar las crisis", generadas, por ejemplo, por las
quejas de clientes insatisfechos. Y es que "las empresas no pueden pensar que las redes sociales son gratis y dejar que se les vayan de las manos. Es necesario que haya una formación, un plan y un trabajo. La gestión de la reputación no se hace de repente".
En estos criterios se mueve el curso que está impartiendo EOI y con el que se pretende formar a sus alumnos en el marketing 2.0 para que tengan herramientas con las que moverse y posicionarse en
este nuevo entorno virtual.