MDO | Viernes 23 de diciembre de 2011
La Guardia Civil ha logrado desarticular a un grupo de traficantes de estupefacientes que actuaban en las localidades del sureste de la región madrileña. La operación ha durado tres meses y ha terminado con el ingreso en prisión de cinco de los principales encausados y 29 detenidos acusados de un delito contra la salud pública y otro de pertenencia a organización criminal.
El origen de esta operación policial se remonta al 28 de agosto de 2011 cuando un ciudadano magrebí fue agredido con arma blanca en un parque de Arganda del Rey. Ante este suceso, los agentes del municipio madrileño comenzaron a buscar al agresor de la víctima. Encontraron a un hombre que, al verse acorralado, huyó por las vías del metro. El sospechoso abandonó a su huída una mochila en la que llevaba 900 gramos de hachís, 1000 euros en efectivo, varios teléfonos móviles, y un pasaporte a nombre de un ciudadano magrebí.
La investigación apuntaba a que la agresión al hombre del parque se trataba de un ajuste de cuentas por tráfico de hachís. Por este motivo se inicia denominada operación 'Ibis', mediante la que se llegó a un amplio grupo de personas dedicadas al tráfico de estupefacientes en diferentes localidades de Madrid.
El centro de operaciones de los traficantes se situaba en la Cañada Real Galiana, allí almacenaban las sustancias estupefacientes en dobles fondos de coches o las ocultaban en su propio cuerpo.
Agentes de la Guardia Civil, destinados en el Puesto Principal de Arganda del Rey, han finalizado tras tres meses de investigaciones la operación 'IBIS', que ha permitido la desarticulación de un grupo de traficantes de estupefacientes que operaban en localidades del sureste de la Comunidad de Madrid.
Distribuían la droga en tres grupos ubicados Villaverdes, Vicálvaro, Cañada Real, Rivas, Arganda del Rey, Alcalá de Henares, Morata de Tajuña, Brea del Tajo, Valdilecha y Villarejo de Salvanés.
Operaban mediante 'pases', concertando las citas por teléfono y se encontraban con los 'clientes' en lugares próximos a las viviendas de los que ahora están detenidos. Mediante este 'modus operandi' evitaban las sopresas ya que guardaban el material durante poco tiempo y además conocían a la gente del barrio, lo que les ayudaba a detectar a los desconocidos.
Llevaban a cabo las transacciones en horarios en que las patrullas hacen sus cambios de turno e incluso llevaban consigo a menores para ofrecer una sensación de normalidad.
Los Agentes de la guardia civil registraron todos los domicilios simultáneamente, sorprendiendo a los traficantes, que aún intentaron, en el momento del registro, deshacerse de las drogas lanzándolas a las vías del metro. Los detenidos suman más de cien causas, entre las que destacan un presunto homicidio en 2007, y una orden de búsqueda europea por secuestro y lesiones.
Los detenidos de los tres grupos son en su mayoría de origen marroquí, aunque también hay varios españoles y un colombiano, todos de diferentes edades.
En total se han encontrado más de 10.000 gramos de cocaína, hachís y marihuana; 40.000 euros en efectivo; 5 coches; 75 teléfonos móviles; cuatro básculas de precisión e instrumentos para distribuir drogas y un arma simulada y dos machetes de gran tamaño.