Las mascotas que se daban en adopción procedían del albergue que el Ejecutivo autonómico gestiona en Colmenar Viejo (el CIAAM) y de asociaciones y otras entidades de protección animal, concretamente SPAP, APAP-Alcalá, ALBA, ANAA, PROA, Fundación El Arca de Noé y La Voz Animal. También se contó con una representación del Colegio de Veterinarios de Madrid.
La dinámica de adopción seguida ha consistido en un primer encuentro con los animales y sus futuros dueños en el momento de la celebración del Salón. Estos animales se han "reservado" para posteriormente ser recogidos del albergue donde residen habitualmente, ya que, previamente a entregar un animal en adopción se realiza un cuestionario para comprobar si el adoptante realmente está seguro de su decisión y si, por sus condiciones de vida, puede responsabilizarse de la tenencia de un animal.
Después, los animales se identifican con el nombre del nuevo propietario, se vacunan, se controlan nuevamente por el veterinario, y en la mayoría de los casos, se esterilizan para evitar camadas indeseadas que puedan conducir a nuevos abandonos.