En cambio, los transportistas critican que la situación "ha empeorado notablemente" y lo demuestra el hecho de que, según sus datos, "la ocupación indebida supera el 80 por ciento del total de plazas reservadas para la carga y descarga". "También continúa siendo deficiente la regulación relativa al transporte de mudanzas; no existe coordinación entre las zonas de aparcamiento regulado y las de carga y descarga siendo sancionados los transportistas de forma incorrecta, entre otras", exponen.
A lo anterior, se suma "la política de hostilidad y acoso que el Ayuntamiento de Madrid está llevando a cabo contra los transportistas". "Prueba de ello es la utilización abusiva e indiscriminada del carné por puntos contra los transportistas por preguntas infracciones por aparcamiento que no afectan en absoluto a la seguridad vial", señalan.
Los transportistas lamentan además que el Ayuntamiento anuncie su propósito de prohibir la circulación de camiones de más de 7,5 toneladas por los nuevos túneles de la M-30. "Es un intento de expulsar a los transportistas de la ciudad, que recordemos es el único medio de transporte viable que permite transportar los 60 kilogramos de mercancías que diariamente "consume" cada madrileño", finalizan.