Sucesos de Madrid hoy

"Le cortó la tráquea para que no gritara y la apuñaló 82 veces para que sufriera"

David Canellada | Martes 13 de diciembre de 2011
El fiscal y las acusaciones creen que Sergio González Moreno apuñaló 82 veces a su ex pareja, Ivana S.F., "para causarle todo el dolor que pudo". Su abogado defensor, por su parte, asegura que el hombre padece un trastorno mental transitorio y que estaba fuera de control cuando acabó con la vida de la que había sido su pareja. La Audiencia Provincial de Madrid ha celebrado este martes la primera sesión del juicio contra Sergio, cuya declaración se ha retrasado hasta este miércoles por la elección del jurado y la exposición de las acusaciones y la defensa.

La primera jornada del juicio contra Sergio González Moreno, acusado de acabar con la vida de su ex pareja en Brunete en enero de 2010, ha dejado bien delimitada la línea del frente en torno a la que se producirá la batalla entre el fiscal, las acusaciones -dos particulares y una popular- y la defensa: conocer si el presunto asesino sabía lo que hacía cuando apuñaló a la que había sido su pareja, Ivana S.F., y si la acuchilló 82 veces para aumentar su sufrimiento.

Un jurado popular -formado por seis hombres y tres mujeres- tendrá que responder a estas dos preguntas en los próximos días. De ello depende que Sergio sea condenado por asesinato -como solicita el fiscal, que pide 20 años de prisión, y las acusaciones, que elevan su petición hasta los 25 años-, por homicidio o, incluso, como pide su abogado defensor, Javier Barreiro, que se le interne en un centro psiquiátrico.

Para el fiscal, las acusaciones particulares -que representan a los padres y al ex marido y las dos hijas de la víctima- y la acusación popular -ejercida por la Federación Nacional de Mujeres Separadas y Divorciadas-, Sergio "era plenamente consciente" de lo que hacía cuando apuñaló 82 veces a Ivana. "La mató causándole todo el dolor que pudo o, al menos, más del necesario para hacer lo que quería hacer, que era matarla -ha señalado al jurado la abogada de los padres de Ivana, Aránzazu Juan-Aracil-. Lo pensó. Lo quiso. Y lo hizo". Para ello, Sergio usó dos cuchillos de cocina de 20 centímetros, una navaja y unas tijeras de cocina.

En la misma línea, el letrado que representa la acusación popular, Nicanor Herrera, ha insistido en que Ivana tenía puñaladas "en todas las partes del cuerpo". "La apuñaló en las orejas, en el suelo de la boca, en las manos, en los dedos, en los muslos, en las rodillas... -ha proseguido Herrera-. Le cortó la tráquea para que no gritara y la apuñaló 82 veces con la voluntad deliberada de hacerla sufrir".

Y es que, según el relato del ministerio fiscal, Ivana logró huir y salir de casa después de un primer ataque, pero Sergio la alcanzó en el rellano de la escalera, la volvió a meter en casa y continuó apuñalándola después de cerrar la puerta con llave para asegurarse de que no volvía a escapar. Los vecinos que habían bajado hasta el piso de Ivana alertados por sus gritos no pudieron hacer nada.

Una de las cuchilladas alcanzó a Ivana en el corazón y, según el forense que le practicó la autopsia, acabó con su vida. Ahora, el fiscal y las acusaciones también tendrán que convencer al jurado de que esa herida no fue de las primeras y que Ivana seguía con vida mientras Sergio la apuñalaba hasta 82 veces.

Además, el letrado de la Federación de Mujeres Separadas ha recordado los antecedentes de Sergio, que había sido condenado hasta tres veces por maltratar a su primera mujer y por intentar atropellar a sus ex suegros. Tanto el fiscal como las acusaciones creen que todo ello es suficiente para demostrar que Sergio actuó "con ensañamiento y alevosía".

El abogado defensor, Javier Barreiro, no se ha molestado en negar ninguno de estos hechos. Pero les ha dado la vuelta. Para él, las 82 puñaladas prueban, precisamente, que Sergio estaba fuera de sí. "¿Creen que alguien que sabe lo que hace puede hacer esto o esta muerte es un reflejo de que este hombre no está en sus cabales? -ha preguntado el letrado a los miembros del jurado-. Además, el que sean 82 puñaladas no quiere decir que haya voluntad de producir más dolor".

"Su padre se suicidó y él lo ha intentado varias veces"

El letrado, además, ha recurrido al pasado de su representado para tratar de explicar su comportamiento. "El padre de mi cliente se suicidó con un arma de fuego cuándo él tenía tres años. Y él ha intentado suicidarse varias veces desde que cumplió los 15 años". De hecho, Barreiro ha recordado que Sergio e Ivana se conocieron en un centro psiquiátrico "donde ella estaba por depresión y él por un intento de suicidio".

Por último, el abogado defensor ha explicado que Sergio "tiene una baja tolerancia al fracaso y carencias afectivas" que le hacen perder el control. No en vano, un forense ya tuvo en cuenta estos trastornos mentales cuando Sergio intentó atropellar a sus suegros. "Tanto en aquella ocasión como en ésta, Sergio no recordaba nada porque estaba fuera de control".

Ivana, de 36 años y que tenía dos hijas de 10 y 11 años, había mantenido una relación con Sergio, pero habían roto hacía poco. Sergio, sin embargo, se negaba a aceptarlo. El 21 de enero de 2010, el acusado acudió a casa de su ex pareja, en la calle Cardeñas de Brunete, y ambos estuvieron hablando y consumiendo cocaína juntos. En un momento dado, estalló una discusión entre ellos y Sergio la acuchilló con una de las armas blancas. Ivana intentó huir y llegó a abrir la puerta de la vivienda para pedir auxilio, pero Sergio la alcanzó y continuó apuñalándola hasta que acabó con su vida.